UPN se va a personar como acusación popular en la querella interpuesta por Vox contra el ex portavoz del PSN, Ramón Alzórriz, el dueño de la empresa constructora Adentro Construimos y el gerente del parque Sendaviva.
La decisión de la formación foralista se produce después de que el Juzgado de Instrucción nº5 haya decidido investigar el troceamiento de contratos de obras en el parque Sendaviva y las obras realizadas en el piso del parlamentario socialista Ramón Alzórriz, llevadas a cabo por la misma constructora.
Además, destacan que la denuncia se extiende contra el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, José Luis Arasti, “quien con toda probabilidad acabará implicado en el procedimiento porque el hecho de que no se haya admitido ya contra él es una cuestión de trámite y subsanable”.
En este sentido, desde UPN han manifestado que “el cerco se estrecha contra María Chivite, también en un asunto que huele mal y que puede afectar tanto a su ex número 2 y, no olvidemos, todavía parlamentario, como a su actual consejero de Economía y Hacienda”.
Los foralistas han considerado “muy grave” que el juzgado investigue la posible relación entre la adjudicación de obras en Sendaviva, “que están siendo investigadas también por la Oficina de Anticorrupción, y las del piso de Alzórriz, una persona muy ligada a María Chivite, tanto o más que Santos Cerdán”. “Hablamos de posibles delitos de cohecho y tráfico de influencias”, añaden.
En este sentido, han abogado por que “se llegue hasta el final, se investigue todo lo que se tenga que investigar y se despeje toda duda y sospecha de corrupción”.
Desde la formación foralista han recordado que ya denunciaron ante la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción de Navarra (OANA) el troceamiento de un solo contrato de obras en Sendaviva en varios y que, “a raíz de dicha denuncia, la Oficina Anticorrupción ha decidido investigar lo sucedido porque aprecia posibles irregularidades en la licitación de dichas obras. Obras que se llevan a cabo con cargo a una subvención del Gobierno de Navarra y adjudicadas a una misma empresa, la misma que lleva a cabo la reforma del piso de Ramón Alzórriz conforme a un presupuesto cuando menos cuestionable”.
Finalmente, UPN ha lamentado que “las sospechas de posible corrupción estén marcando la trayectoria y la actividad del Gobierno de María Chivite”.




