Unión del Pueblo Navarro ha denunciado que “han pasado ya casi tres meses desde que el Gobierno de Navarra anunció a bombo y platillo la inminente puesta en marcha de ayudas específicas para personas con ELA y, sin embargo, las familias siguen exactamente igual: continúan esperando unas ayudas que, en muchos casos, son una cuestión de vida o muerte”.
La formación foralista ha criticado que “Navarra vuelva a situarse entre las comunidades que acumulan retraso en la aplicación de medidas de apoyo a las personas con ELA”, mientras otras comunidades autónomas “ya están abonado ayudas y activando recursos específicos para las personas afectadas”.
Desde UPN también han subrayado que “las ayudas no pueden depender del código postal ni quedar atrapadas entre anuncios propagandísticos y burocracia. La ELA es una enfermedad que requiere cuidados continuados, especializados y, en muchos casos, atención permanente durante las 24 horas del día”.
UPN ha recordado, además, que aquel anuncio del ejecutivo coincidió con el fallecimiento de Carlos Ardanaz, ‘El Puma de Olite’, que tuvo que recurrir a la eutanasia tras denunciar públicamente la falta de ayudas y apoyos suficientes por parte de las administraciones. “El Gobierno reaccionó entonces intentando transmitir una imagen de urgencia y compromiso, pero dos meses después comprobamos que nada ha cambiado para las personas que siguen conviviendo con esta enfermedad”, han criticado.
La formación también ha querido poner el foco en el funcionamiento del denominado “circuito rápido” de dependencia para personas con ELA y otras enfermedades neurodegenerativas graves, un procedimiento que debía garantizar valoraciones en un plazo máximo de un mes y que, según los datos conocidos, está muy lejos de cumplirse.
En concreto, de las 10 personas con ELA valoradas en Navarra durante 2025, la espera media para obtener la valoración de dependencia ha sido de tres meses y medio. Solo en dos de los casos la resolución llegó en menos de 30 días.
La situación es similar en las revisiones de grado de dependencia. De las 7 personas con ELA cuya revisión se ha tramitado este año, únicamente una recibió respuesta en el plazo comprometido por el Gobierno. La espera media volvió a situarse en torno a los tres meses.
“Es inaceptable que el Gobierno siga hablando de agilidad y de circuitos rápidos, cuando los propios datos desmontan completamente ese relato. Para una persona con ELA, esperar tres o cuatro meses no es un simple retraso administrativo: supone perder autonomía, calidad de vida y cuidados esenciales”, han afirmado desde UPN.
Por todo ello, UPN ha exigido al Gobierno de Navarra que active de manera inmediata las ayudas comprometidas, que garantice el cumplimiento real del plazo máximo de un mes en las valoraciones y revisiones de dependencia y que deje de utilizar anuncios vacíos mientras las familias continúan esperando respuestas. “No estamos hablando de cifras ni de expedientes. Estamos hablando de personas que no pueden esperar”, han concluido.




