Pensamientos y Rivarolianas

No mientas nunca a alguien en quien deseas tener confianza. Desde que le digas la primera mentira, te costará mucho creerle

Nuestros defectos deberían proporcionarnos una cualidad: la indulgencia con los defectos de los demás.

La memoria está siempre a las órdenes del corazón.

El silencio nunca ha traicionado a nadie

Hacemos más por quienes tememos que por quienes amamos.

Los verdaderos hombres de progreso son los que tienen como punto de partida un profundo respeto por el pasado.

Si el amor y la guerra tienen sus furores, también tienen sus períodos: el odio tiene paciencia.

En general la indulgencia hacia quienes conocemos es mucho más escasa que la piedad hacia quienes no conocemos

No sería indispensable la religión si los ricos no carecieran tanto de moral

La grandeza de un hombre es como su reputación: vive y respira en los labios de otro.

Las ideas siempre perderán su proceso contra las sensaciones.

No tenemos derecho a lo imposible

Cuando uno tiene razón 24 horas antes que el común de los mortales, pasa por no tener sentido común durante 24 horas.

Todos son iguales en los derechos y desiguales en los medios

Cierto fenómeno sólo puede existir bajo cierta condición. Si uno le da a las abejas la libertad de la mariposa, no tendrá panal, ni miel, y esto fue, no obstante lo que quisimos.

La razón se compone de verdades que deben decirse y verdades que debe callarse.

Nada sorprende cuando todo sorprende: es el estado de los niños.

El hombre nunca goza de plena libertad, sino de una libertad de segundo orden, por ejemplo es libre de comer tal o cual cosa, pero no es libre de no comer nada.

Cuando uno se propone una meta, el tiempo en vez de aumentar disminuye.

Las zarzas cubren el camino de la amistad cuando no se transita demasiado.

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