El secretario general de UPN Alberto Catalán ha rechazado las acusaciones realizadas por el presidente del PNV Josu Jon Imaz contra la política lingüística llevada a cabo en la Comunidad Foral «por estar formuladas desde el partidismo, los intereses políticos de una formación nacionalista, el maniqueísmo y la falta de racionalidad».
Catalán ha exigido a Imaz, al PNV y al Gobierno vasco «respeto a la realidad sociolingüística de Navarra, a la normativa vigente sobre el vascuence y a la voluntad mayoritaria del pueblo navarro, porque esto es la Comunidad Foral de Navarra y no el País Vasco».
«Hay quien se cree con derecho a decir a los navarros lo que tienen que hacer, pero ya es hora de que el nacionalismo nos deje vivir en paz, porque están obsesionados con Navarra y no son conscientes de que la mayoría de esta sociedad rechaza sus postulados y la política sectaria y excluyente que practican en la Comunidad Autónoma Vasca», ha enfatizado.
El secretario general de los regionalistas ha destacado que «UPN y el Gobierno de Navarra están a favor del vascuence y su promoción desde el respeto a la libertad y a la igualdad de oportunidades de los ciudadanos, sin condicionamientos políticos como la identidad nacional, la territorialidad o la soberanía del pueblo, como pretenden los nacionalistas».
Para Catalán, «el mayor daño para la pervivencia del vascuence no es UPN, como malévolamente transmite el PNV y el nacionalismo, sino quienes utilizan esta lengua como el elemento unificador de su proyecto de construcción nacional».
En este sentido, se ha posicionado a favor de «apartar el vascuence de objetivos políticos nacionalistas, que es algo que el PNV no quiere entender».




