UPN pide que se apliquen a los okupas los mismos controles que se anuncian para los hosteleros de Pamplona

  • Denuncian que el Ayuntamiento ha dejado hacer a los okupas mientras anuncia inspecciones a bares y restaurantes
  • Exigen que se realicen visitas presenciales e inspecciones al gaztetxe de la calle Artica y al local de Antzara

El Grupo Municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona ha pedido hoy que “se aplique a los okupas al menos los mismos controles que según ha anunciado hoy la concejala de Seguridad, Itziar Gómez (Geroa Bai), se van a realizar en 222 locales de hostelería del centro de la ciudad”.

Los regionalistas han considerado “surrealista y una desfachatez que la concejala de Seguridad tenga el valor de anunciar en rueda de prensa una campaña de control presencial en bares y restaurantes, cuando desde el inicio del mandato el Ayuntamiento de Pamplona ha hecho dejación de funciones y ha permitido a los okupas de distintos edificios desarrollar actividades de hostelería ilegales”.

Los ediles de UPN comparten la necesidad de controlar el cumplimiento de la ley en los locales de hostelería, pero han exigido que “se investigue prioritariamente a los okupas del gaztetxe de la calle Artica y al local municipal Antzara de Mendillorri, que según han denunciado los vecinos de la zona funcionan como bar y producen importantes molestias”.

De hecho, han informado de que “ante las quejas de los vecinos y después de una inspección de Policía Municipal, lo único que hizo la concejala de Geroa Bai fue derivar el caso al Gobierno de Navarra, que obviamente le trasladó que era un asunto del Ayuntamiento, sin que después se haya producido consecuencia alguna para los responsables de la infracción”.

Por eso, han destacado que “no se puede mirar para otro lado cuando los que se lucran con actividades ilegales de hostelería son los amigos del alcalde y vigilar a quienes disponen de licencia y pagan impuestos, tasas y contratos”.

Además, han subrayado que “durante año y medio se ha permitido que los okupas de Rozalejo mantuvieran un negocio sin cumplir normativa alguna y sin las mínimas condiciones de seguridad e higiene” y han recordado que “incluso la concejala Gómez llegó a repetir en diversas ocasiones en Comisión de Presidencia que no había bar en el edificio”.

También han lamentado que “ahora mismo, mientras se anuncian campañas de control a los hosteleros del centro, se sigue permitiendo que una nave de la calle Artica, en parte municipal, se utilice como local de conciertos, actividades políticas radicales y bar, sin que el Ayuntamiento cumpla con su obligación de control y sin que la Mancomunidad investigue si han realizado conexiones ilegales para obtener suministro de agua gratis”.

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