La presidenta de Unión del Pueblo Navarro, Cristina Ibarrola, ha apuntado a María Chivite, como “responsable última de la actuación del Gobierno” que permitió operar en Navarra a la presunta trama de corrupción que lideraron Santos Cerdán y Antxón Alonso. Por todo ello, ha exigido “la asunción de responsabilidades políticas” de María Chivite, el consejero Óscar Chivite y el exconsejero Bernardo Ciriza, el ex director general de Obras Públicas, Pedro López, y el ex director del servicio de Nuevas Infraestructuras, Jesús Polo. “En el caso de los que siguen desempeñando funciones públicas, esa asunción de responsabilidades políticas para nosotros es muy clara: su dimisión”, ha proclamado.
Así se ha manifestado Ibarrola durante la presentación de las conclusiones de la Comisión de Investigación que ha registrado esta mañana la formación foralista en el Parlamento de Navarra. A juicio de la líder de UPN, Chivite ha sido fundamental “tanto por acción, por el poder y el estatus que ha dado a los miembros más relevantes de la presunta trama corrupta, como por omisión, por no haber actuado ante los avisos, advertencias e indicios de lo que estaba sucediendo, así como por intentar ocultar lo ocurrido y obstaculizar la investigación y la labor de la oposición”.
Ibarrola ha recordado también que, además de depositar en Santos Cerdán toda su confianza personal y política, “abrió también las puertas del Palacio de Navarra a su, según la UCO, socio en Servinabar, Antxon Alonso”. Por todo ello, ha asegurado que “María Chivite es la máxima responsable política de haber adjudicado Belate a la presunta trama corrupta de Cerdán. Y a las presuntas cloacas del PSOE, porque Santos Cerdán y Antxon Alonso, estarían vinculados, según las últimas investigaciones conocidas, a las cloacas del PSOE”.
“María Chivite no ha actuado en defensa del interés general de la Comunidad Foral y de sus ciudadanos y únicamente lo ha hecho en defensa de sus intereses políticos y partidistas, generando con su actuación un daño reputacional a la Comunidad Foral innegable. De manera deliberada, desoyó los indicios de corrupción en torno a la adjudicación de la duplicación de los túneles de Belate”, ha criticado.
Indicios de corrupción en Belate
Ibarrola también ha detallado que las conclusiones presentadas por UPN acreditan que “se han confirmado y ampliado los indicios de corrupción relacionados con las adjudicaciones realizadas por el Gobierno de Navarra a la trama presuntamente liderada por el señor Santos Cerdán, para amañar contratos de obra pública, de forma especialmente indubitada en la adjudicación de las obras para la duplicación de los túneles de Belate”.
En ese sentido, la presidenta de UPN ha recordado que dicha adjudicación estuvo plagada de ilegalidades, intentos de injerencias e irregularidades, y que el papel del presidente de la mesa de contratación, Jesús Polo, y del ahora ex director general de obras públicas e infraestructuras, Pedro López, fueron decisivos en que la adjudicación recayera en las empresas Acciona y Servinabar.
“El modus operandi de la trama del señor Cerdán, el señor Antxon Alonso y Acciona en Navarra en el caso de la adjudicación de la duplicación de los túneles de Belate, ha sido el mismo al de otras obras investigadas por la UCO y los tribunales”, ha denunciado Ibarrola, quien ha destacado también lo sucedido con el modificado, “que se ocultó deliberadamente durante mucho tiempo”. Respecto al modificado, ha destacado que, nada más adjudicada la obra, se incrementó un 11,22% el presupuesto de adjudicación e incumplía todas las condiciones técnicas que la propia UTE había ofertado en el proceso de adjudicación, con un 20% de rebaja. Dicho modificado tuvo el visto bueno de Jesús Polo y fue tramitado por Pedro López hasta que fue objeto de un reparo suspensivo del director general de Intervención.
“Después de todo lo expuesto, no deja de ser sorprendente que solo haya habido una persona que haya sido obligada a asumir alguna responsabilidad política, como ha sido el ex director general de Obras Públicas e Infraestructuras por el polémico modificado del proyecto”, ha lamentado Ibarrola.
Ausencias y mentiras
La presidenta de UPN también se ha referido a que esta comisión “pasará a los anales por las ausencias”, puesto que, a su juicio, “ha estado limitada por la falta de las comparecencias de personas muy relevantes en el devenir de los hechos”. Ibarrola ha mencionado a Alzórriz, los trabajadores de Servinabar, Elma Saiz, José Luis Arasti o Javier Remírez: “han quedado, por tanto, muchas preguntas sin responder y muchas explicaciones por darse”.
“Y junto a las ausencias, la comisión de investigación ha estado marcada por las mentiras y las contradicciones”, ha manifestado Ibarrola, quien ha recordado que “algo que también ha quedado acreditado” es que fue Cerdán quien negoció con EH Bildu la moción de censura en Pamplona.
“Lo de menos era el interés de los pamploneses. Lo de menos era el interés de los navarros. Tampoco el interés de los españoles. Es denigrante comprobar que su interés era bien distinto. María Chivite se benefició de todo ello y por eso debería haber asumido su responsabilidad política hace mucho tiempo. Para algunos dirigentes, no hay examen de conciencia que valga”, ha concluido Ibarrola.




