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Las obras de ampliación de la primera fase del Canal crearán mil empleos en Navarra

(UPN/23.5.14) Las obras de ampliación de la primera fase de la zona regable del Canal de Navarra comenzarán a finales de este año. Se prevé que su construcción finalice en 2017 y que las primeras hectáreas de cultivo se pongan en riego en 2015, después de que este miércoles se haya firmado el contrato de concesión para la construcción y explotación de este ramal, que beneficiará a 15 localidades de las cuencas de los ríos Ega y Arga. La previsión es que se creen alrededor de mil empleos.

La presidenta, Yolanda Barcina, ha destacado que con la firma del contrato se ha dado un nuevo paso en la construcción de una infraestructura básica y estratégica para la Comunidad foral, una obra que «está ya prácticamente concluida en su primera fase y de la que ya estamos recogiendo los primeros beneficios y retornos económicos».

Según ha expuesto, con los datos de los cultivos realmente instalados en 2013, en el total de hectáreas útiles de la primera fase del canal la productividad bruta equivaldría anualmente a 80,2 millones de euros, mientras que antes de la puesta en marcha de los regadíos de la primera fase dicha cifra era de 20,1 millones de euros.

Por lo tanto, ha remarcado, «gracias a la actuación en la primera fase del Canal de Navarra, la productividad bruta anual se ha multiplicado casi por cuatro», a lo que hay que sumar, ha resaltado, «los retornos en la industria agroalimentaria y en todos los sectores directa o indirectamente vinculados e interrelacionados».

«Estamos ante un proyecto relevante para toda Navarra, con beneficios en materia de abastecimientos, riegos, producción de energía no contaminante y las perspectivas que abre para el territorio navarro en materia de implantación de industrias y apoyo a la infraestructura agroalimentaria existente», ha defendido la presidenta.
Navarra, más competitiva
En su opinión, este proyecto «hará de Navarra un territorio más competitivo y la vertebrará de norte a sur» y ha destacado que el sector agroalimentaria, «de vital importancia para Navarra», genera en conjunto más del 7 por ciento del valor añadido bruto y ofrece 25.000 empleos.
Por ello, Yolanda Barcina ha deseado que los trabajos de ampliación de la primera fase del Canal de Navarra empiecen cuanto antes y que se desarrollen sin contratiempos dentro de los plazos y términos establecidos, de modo que las primeras hectáreas de riego se puedan poner en marcha en 2015.

El contrato comprende la construcción de las obras y la explotación y el mantenimiento de la zona regable durante 30 años por la sociedad concesionaria Aguas de Navarra SA.

El proyecto de ampliación de la primera fase abarca 15.275 hectáreas pertenecientes a las localidades de Andosilla, Azagra, Berbinzana, Cárcar, Falces, Funes, Larraga, Lerín, Lodosa, Mendigorría, Miranda de Arga, Oteiza, Peralta, San Adrián y Sesma.
Asimismo, contempla la transformación en regadío de 5.431 hectáreas de secano y la modernización de otras 6.005 hectáreas de regadío a manta, que se beneficiarán tanto de las ventajas que conlleva el riego a presión como de la garantía de suministro de agua en épocas de estiaje.
Además, se reducirán los costes energéticos de otras 3.839 hectáreas de regadíos, muy gravosos en la actualidad debido a que tienen que elevar el agua de riego a grandes alturas (cerca de 200 metros) a través de bombeos dependientes de la red eléctrica.

Con la modernización de las infraestructuras se estima un ahorro de agua de 26,7 hectómetros cúbicos al año, asociado al cambio de unos sistemas de riego a manta obsoletos y con grandes pérdidas, a sistemas de riego a presión (aspersión y goteo) de alta eficiencia que van a consumir unos 5.530 metros cúbicos de agua por hectárea y año del Canal de Navarra.