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Navarra y el Estado firman la actualización del convenio para la ejecución del Canal de Navarra

(UPN/30.8.13) Navarra y el Estado han renovado por escrito esta semana la voluntad de sacar adelante el Canal de Navarra. El acuerdo, que supondrá la ampliación del canal con un ramal hacia Tierra Estella y la Zona Media, tiene como objetivo mejorar la zona regable entre los ríos Arga y Ega. Unas obras, que según lo previsto, comenzarán en 2014.

La firma de la tercera actualización que el miércoles llevaron a cabo la presidenta del Gobierno y de UPN, Yolanda Barcina y el Ministro de Agricultura, Arias Cañate, es una buena noticia para el conjunto de la comunidad y acalla incertidumbres alimentadas durante los dos años en los que han estado paradas las excavaciones desde que finalizó la primera fase.

La ejecución de esta obra que permitirá acometer la ampliación de la primera fase del Canal de Navarra y redactar los proyectos de la segunda fase, va a suponer un coste de unos 42, 5 millones de euros. Para la mitad del coste, (21,2 millones) la sociedad pública Canasa pedirá préstamos que luego recuperará con lo que paguen los usuarios (regantes y mancomunidades). Los otros 21, serán aportados al 40% por Navarra ( 8,5 millones) y al 60% por el Estado (12,8 millones).

Respecto a la superficie beneficiada, el documento recoge incorporar una ampliación de la superficie regable de la primera fase del proyecto por un total de 15.275 hectáreas de regadío en las riberas del Arga y del Ega, y la actualización del diseño de la segunda, que se reducirá en unas 9.000 hectáreas hasta quedar en 21.522.

En total, la zona regable por el Canal de Navarra se amplía a 59.160 hectáreas frente a las 53.125 previstas en el proyecto inicial, lo que supone un incremento de un 11,4 % de la superficie total.

Tras la firma del convenio, tanto el Ministro como la Presidenta de Navarra valoraron la «importancia y trascendencia» del Canal de Navarra, un proyecto que «beneficiará a varias generaciones» y que «aumentará la productividad y variedad de cultivos, generará empleo y actividad económica y beneficiará al medio ambiente».

En sus intervenciones también pusieron en valor la colaboración «ejemplar» entre el Gobierno de Navarra y el Estado para la ejecución de este proyecto. Una colaboración especialmente significativa en un año «muy duro» de «restricción presupuestaria y cuya continuidad se ha llevado a cabo gracias «al esfuerzo» realizado por ambas administraciones».

La presidenta de Navarra coincidió en mostrar su «satisfacción» por la ampliación de este «proyecto estratégico» cuyos apoyos agradeció y que beneficiara fundamentalmente a las generaciones futuras, tanto en retornos económicos como en valores territoriales y para la población.

Barcina consideró que «no se puede iniciar el curso político de mejor manera posible que con el impulso del Canal de Navarra», un «proyecto estratégico que contó en sus inicios con una fuerte oposición, pero que afortunadamente no se consiguió paralizar y han sido muchos más los que compartieron esta apuesta por esta infraestructura», resaltó Barcina.

También aludió al beneficioso impacto de la obra en el sector agroalimentario, en la «vertebración del territorio y en la fijación de la población en pueblos y concejos», dijo para considerar que con ello se demuestra que «el agua es vida y desarrollo» y que el Canal de Navarra es una auténtica autovía del agua, y por tanto, una autovía del desarrollo».