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UPN pide hechos, no palabras

(UPN/11.2.11)

Ante la reciente presentación de Sortu, el partido político con el que la izquierda abertzale pretende concurrir a las elecciones municipales de mayo, UPN considera que la apuesta por este nuevo partido es sólo una estrategia más de Batasuna para volver a las instituciones.

Por este motivo, UPN considera que la justicia tiene ámbito suficiente de interpretación de la ley de partidos para no permitir que estén presentes en los comicios. Según nuestros tribunales, los españoles y los de Estrasburgo, esta izquierda abertzale está vinculada con ETA. Los tribunales de Estrasburgo han dicho que no vale sólo la palabra, unos estatutos, sino que se necesitan hechos.

Sortu no resulta creíble porque son las mismas personas que antes. Todas las caras que estaban presentes en el acto de puesta en escena del nuevo partido son las mismas caras de siempre, las caras que han estado siempre al lado de los terroristas, amparando las acciones criminales de ETA, que ahora pretenden estar en las instituciones, en las próximas elecciones.

Además, el nuevo partido no pide a ETA que desaparezca. ETA, el agente principal, sigue estando, sigue existiendo, no se ha disuelto, no ha entregado las armas, ni ha dicho que va a dejar de matar. Ha dicho única y exclusivamente que plantea una tregua unilateral, y que como toda tregua, es un paréntesis en la actividad criminal.

Así pues, UPN considera que no hay nada novedoso en esta propuesta, sólo hay un interés estratégico que en ningún caso debe llevar a los demócratas a quebrar nuestra unidad de actuación. No debe llevar a debilitar nuestra posición de firmeza a la hora de combatir el terrorismo y de aplicar las medidas que se consideren procedentes para evitar que quienes han estado al lado de los criminales puedan estar presentes en las instituciones.

En cualquier caso, todo nuevo planteamiento, en el supuesto de que hubiese algo nuevo, sobre todo en actividades criminales, lleva implícito el cumplimiento de una penitencia. Por lo tanto, no sirve la presentación de un papel para pensar que ya se ha acabado todo y que la sociedad ha perdonado todo.