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¡Zapatero a tus zapatos!

Me he empeñado a lo largo de estos meses en los que estoy escribiendo en el Blog a no hablar de política y la verdad es que hasta la fecha lo he conseguido. Incluso me ha venido bien porque cuando uno está metido en una actividad durante todo el día le apetece romper con la rutina y escribir de otras cosas.

Pero hasta aquí he llegado con esa particular promesa.

Sr. Presidente Rodríguez una cosa le quiero decir: ¡Zapatero a tus zapatos! ¡Ya está bien! ¡Me hartas! ¡Canso! ¡Que eres un canso! ¡Cansísmo [1] estoy de tí, de tus tonterías y gilipolleces [2] y de no hacer lo que tienes que hacer! ¡Dedícate a sacar este país adelante y deja ya de insultar a los que tenemos fe, a los que creemos en la Iglesia y a los que consideramos al Papa como el sucesor de Jesús! ¿Tan difícil es? Está claro que para ti sí lo es. ¡Que pena me das!

Si hicieras lo que hace el Papa y su Iglesia estarías atendiendo al que lo pasa mal. Al que no tiene para comer. Al que no tiene para vestir. Al que no tiene donde cobijarse. Al que le falta trabajo y tiene que pagar sus facturas de agua y luz para poder vivir dignamente. Atenderías a los enfermos de Sida, a las prostitutas, a los sin papeles, al que no tiene nada, ni a nadie. ¿Pero quién te crees que eres? ¿Que por ser el Presidente de todos los españoles (sí, también lo eres mío) tienes patente de corso o qué? ¡Que no tienes derecho a insultarme ni aún estando de elecciones! ¡Que no majo, que no!

¡Que lo que tenías que haber hecho era estar en Santiago de Compostela o en Barcelona! ¡O en los dos sitios! ¡Que no hay nadie, ningún jefe de estado, ni artista, ni personaje en este mundo que mueva más gente que el Papa! ¡Que las calles estaban llenas de españoles, y no españoles, que fueron a darle la bienvenida! ¡Menos tú! ¡Que no tienes ni puñetera idea de lo que es España, o no quieres enterarte que aún es peor! ¡Que en España al Papa se le quiere y a ti no! ¡Entérate mequetrefe [3]!

Y además de todo esto eres un maleducado [4] porque lo tuyo siempre es hablar de los demás y meterte con todos… pero eso sí, cuando no están delante y no se pueden defender. ¡Ahora comprendo porque no fuiste a recibir al Papa! Sí, ¡por maleducado!… ¡dejémoslo ahí!

Dicho todo esto, que ya tenía ganas hace tiempo de soltarlo, reclamo mi derecho a ser como soy y a pensar lo que creo que es mejor para mí, para los demás, para mi entorno, mi trabajo y mi conciencia. Reclamo al que critica que lo haga dando alternativas y sobre todo con buenas maneras y sin insultar.

Así que lo dicho… ¡Zapatero a tus zapatos!


[1] En mi pueblo Carcastillo es el grado superlativo a estar canso de otro. Canso = Cansado.

[2] Según la RAE: Dicho o hecho propios de un gilipollas. Gilipollas = Gilí. Gilí: adj. coloq. Tonto, lelo.

[3] Según la RAE: coloq. Hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho.

[4] Según la RAE:  Descortés, irrespetuoso, incivil.