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El 41% de los concejales de Villava sufre tortura

El 41% de los concejales de Villava sufre tortura El pasado sábado, el alcalde de Villava, Pello Gurbindo, de Nafarroa Bai, permitió que se celebrara en el municipio un “Día Cívico contra la Tortura”. Aparte de lo improcedente del acto, lo más destacable es que había sido previamente prohibido por el Ayuntamiento de Pamplona, ya que sus organizadores pretendían celebrarlo en la Plaza del Castillo.

El origen de este acto fue un encuentro que también había sido previamente prohibido por el Gobierno de Navarra. Y ¡Oh, sorpresa! Nos encontramos con que en Villava sí se permite. Cómo no. Algo que todos los ayuntamientos o entidades con un mínimo de sentido común prohíben, el señor Gurbindo consiente una y otra vez.

En Villava se han celebrado manifestaciones pro-etarras en la plaza Consistorial, conciertos pro-etarras junto al cementerio, aparecen pancartas y pintadas a favor de los presos de ETA día sí día también, por todo el pueblo… ¿Que usted quiere organizar algo y no le dan permiso? No se preocupe, acuda a Villava, siempre y cuando sea siempre en la misma línea, está claro.

Porque hace dos años el grupo municipal de UPN quiso que se instalara una placa en una plaza “en conmemoración de las víctimas de ETA” y el grupo de NaBai, con su alcalde a la cabeza, se negó en redondo. Es curioso sin embargo que se celebre en Villava un Día Cívico contra la Tortura. ¿Quiénes están siendo torturados en Villava? Quizá sería conveniente hacer números. El 41% de los concejales de nuestra Corporación sufrimos tortura.

La tortura de llevar escoltas, de estar permanentemente en tensión, de vivir, nosotros y nuestras familias, bajo la amenaza terrorista. 7 concejales de 17, que se dice pronto. Ésa sí es una tortura que, curiosamente, el señor alcalde, Pello Gurbindo, no denuncia. Como buen abertzale que siempre dice ser, es probable que eso no le parezca a él tortura. A veces nos preguntamos qué querrá conseguir permitiendo que todo esto pase en Villava.

Una legislatura que empezó con la colocación de la ikurriña en el famoso mástil, dividiendo al pueblo, creando crispación entre los vecinos, que ha continuado permitiendo concentraciones pro-etarras y jornadas contra la tortura ¿en qué va acabar? ¿Puede Gurbindo radicalizarse más? ¿O es que está, en la línea de su partido, Eusko Alkartasuna, acercándose cada vez más a Batasuna? ¿Pretenderá conseguir los votos de ANV en las próximas elecciones?