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Zapatero, a tus zapatos

He leído el Informe del Defensor del Pueblo sobre el “bilingüismo y la situación de los derechos lingüísticos de los ciudadanos”

Hay que agradecer, en este caso, su extensión y claridad en la redacción (seguramente las quejas analizadas, sugerencias, recomendaciones y recordatorios no dan para más)

La primera y fundamental conclusión del informe es que, salvo excepciones, el conjunto de la administración navarra (foral y local) adopta, con normalidad, las medidas de corrección necesarias para mejorar su servicio de respuesta ante las demandas y quejas en materia de vascuence.

Una segunda conclusión es que el número de quejas que llegan al Defensor es mínimo, y que sus contenidos son igualmente de menor entidad. Es verdad que han aumentado las quejas de forma considerable (37 en 2008 y 136 en 2009), pero no podemos olvidar que el 94% de las mismas no se presentaron ya a título individual sino que fueron instrumentalizadas a través de la Fundación Observatorio de Derechos lingüísticos-Behatokia. En todo caso, como decía, las reclamaciones siguen siendo de entidad menor -falta de comunicación en vascuence, edición de folletos en bilingüe, perfiles lingüísticos de las plantillas, rotulaciones, falta de atención en  vascuence- y, en todo caso, discutibles. ¿Se garantiza la rotulación bilingüe –también en castellano- en la zona vascófona? ¿Es necesario valorar como mérito el vascuence en puestos de trabajo que no lo requieren? ¿Debe ser privilegiado un navarro que sepa vascuence frente a uno que sepa francés -también lengua muy navarra- o inglés allí donde no se requiere el vascuence? ¿el Gobierno de Navarra o un Ayuntamiento de la zona mixta cualquiera deben editar siempre el mismo número de folletos en castellano que en vascuence? …Todo es más que discutible

Si me ha llamado la atención una única queja dirigida al Defensor que denuncia el incumplimiento de una administración local de zona vascófona, por no garantizar el derecho de los ciudadanos a usar el castellano en sus relaciones con el Ayuntamiento, y que las comunicaciones de éste no estén redactadas únicamente en vascuence. ¿Qué Ayuntamiento? Leitza-Leiza

La tercera conclusión es que la Administración Navarra cumple con nota sus obligaciones en esta materia, a la vista de los informes europeos, sentencias y usos.

Obviamente lo que genera más dudas del informe es su parte final, en ella se contienen las sugerencias, recomendaciones y recordatorios que el Defensor (“la Institución”) se permite realizar sobre todo en algunos puntos cuyo carácter político, podrían poner en entredicho la neutralidad política de la Institución, y por tanto su auctoritas.

Por ejemplo:

Si el Defensor cree que se debe garantizar el derecho de los navarros a conocer el vascuence “según su voluntad y libertad”, por ser un elemento de valor cultural y patrimonial innegable, ¿qué grado de protección jurídica, amparándonos en esa mism criterio de respeto a la libertad y voluntariedad, deberíamos aplicar a la conciencia, cuando es el Estado quien impone una asignatura como la educación para la ciudadanía? ¿Existe algo más intrínsecamente valioso que proteger la conciencia de cada uno? ¿Quién es la Institución del Defensor del pueblo para erigirse en el defensor de la lengua? ¿Es ese su cometido? ¿Lengua sí conciencia no?

También llama la atención la sugerencia de que el vascuence sea considerado como mérito en el ingreso o provisión de la función pública, en todos los casos, aunque el puesto de trabajo no lo requiera. Alguien podría criticar al Defensor por no defender a la mayoría del pueblo navarro que, como “la Institución”  bien conoce,  no domina el vascuence, sino a una parte muy minoritaria de él. ¿Es ésta su función?

Y por último, y más elocuente,  no hace falta que le pongamos nombre y apellidos a la sugerencia de “facilitar, en futuras adjudicaciones de radio, la implantación autorizada de una emisora cuyos programas se emitan en euskera, tomando para ello en consideración la labor radiofónica que se haya venido realizando a favor de esta lengua en las últimas décadas”. Blanco y en botella.

…Zapatero a tus zapatos”