Descargas

UPN-PP: un acuerdo positivo para Navarra

Alberto Catalán Higueras, Secretario General de UPN

El acuerdo alcanzado entre UPN y el PP para concurrir en coalición a las elecciones de marzo de 2008 no sólo es un pacto electoral entre dos formaciones sino fundamentalmente una respuesta a la demanda social de que la voz de Navarra esté representada en Madrid con más fuerza si cabe y que esa voz represente la voluntad y el sentir mayoritario de sus ciudadanos.

Es esta una cuestión que viene preocupando a los navarros, que han asistido en los últimos años con gran impotencia y sin poderlo remediar a la distorsión de la realidad política y social de Navarra desde la misma tribuna del Congreso por parte del nacionalismo vasco. Y eso, a pesar de que el propio Mariano Rajoy y los diputados de UPN han hablado y mucho de lo que verdaderamente importa a los navarros, defendiendo aquello que refleja la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo, muy alejada del proyecto soberanista e independentista que representa el nacionalismo vasco.

Respecto a esta cuestión, el acuerdo establece que en los debates de política nacional, debates que tienen una gran repercusión mediática y son seguidos por una gran parte de la población, y mientras el Reglamento el Congreso y del Senado impida la participación del portavoz de UPN, el portavoz del PP, es decir, Mariano Rajoy, destinará en su intervención un capítulo específico de defensa del Régimen Foral de Navarra y su lealtad con la unidad constitucional.

Por lo demás, la renovación del acuerdo entre UPN y PP es algo natural y lógico en dos socios leales que basan su actuación conjunta en las Cortes Generales en la confianza y en el respeto mutuo, que comparten muchas ideas y no pocos principios y que han forjado a lo largo de los años una estrecha colaboración que, sin embargo, no les ha impedido mantener sus propios posicionamientos, a veces no coincidentes, como corresponde a dos formaciones diferentes.

Se trata de un pacto que será y ha sido muy beneficioso para Navarra; bastaría un simple repaso tanto al apoyo dispensado durante los dos gobiernos del PP a proyectos de gran interés para Navarra como a la defensa firme y clara que desde este partido se ha realizado siempre en defensa de la foralidad de nuestra Comunidad para convencerse de esta afirmación. Les recuerdo que fue el Gobierno de España, del PP, quien desembolsó el cien por cien de la inversión que le correspondía al Estado en Itoiz-Canal de Navarra. Y quien con su firma posibilitó el convenio para su financiación fue el entonces ministro y hoy candidato del PP a la presidencia del Gobierno de España, el Sr. Rajoy.

Es sólo un ejemplo, pero ahora que se ha acordado con el Gobierno central la ejecución del Tren de Alta Velocidad en Navarra, convendría y sería justo recordar que durante los gobiernos del PP se realizaron la práctica totalidad de los trámites legales y administrativos de esta infraestructura, que como todos sabemos son costosos en el tiempo pero necesarios para su construcción. No en vano, el desarrollo de la alta velocidad en Navarra, incluidas supresión del bucle ferroviario de la comarca de Pamplona y nueva estación del TAV, figuraba en el acuerdo de infraestructuras suscrito en 2002 entre el Gobierno de Navarra y el Estado.

Este pacto no surge de la conveniencia electoral sino fundamentalmente de la convicción de que Mariano Rajoy es el mejor candidato para posibilitar una España que recupere el consenso en materias tan básicas e importantes como la política antiterrorista, el modelo de Estado, o la política exterior, que no ceda a los intereses y las amenazas de los nacionalismos más exacerbados y garantice la unidad y la igualdad de todos los españoles, que no tenga complejos a la hora de hablar de la Nación española, que no admita dudas en su determinación de derrotar a los terroristas y su entorno, que no dialogue con ellos, que no mire al pasado destapando viejas heridas que habían quedado superadas con la Constitución de 1978, que recupere el prestigio de España en el panorama internacional y que mejore la economía de los españoles, haciendo un gran esfuerzo para que los precios se contengan, para bajar los impuestos a tantos miles y miles de ciudadanos que a duras penas llegan a fin de mes y para que, en suma, la gente pueda vivir mejor.