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¿Dónde estamos?

“… Así, lo pactado recogía, además del reconocimiento de Euskal Herria, el compromiso del Gobierno español de respetar las decisiones de los ciudadanos vascos. Los acuerdos concernía al futuro de los ciudadanos de Araba, Guipúzcoa, Bizkaia, Nafarroa Garaia, y se establecía que los acuerdos políticos debáin alcanzarse entre los partidos y agentes vascos. El ejecutivo se comprometía también a aceptar sin ninguna limitación el contenido del acuerdo político alcanzado entre las formaciones vascas, y se establecía que la legislación vigente no sería una limitación a la voluntad del pueblo vasco, sino garantía de su ejercicio. El gobierno adquiriría también el compromiso de lograr una pacto de Estado es esos principios.

Asimismo se comprometía a cumplir una serie de garantías: la disminución de la presencia policial, así como la desaparición de presiones policiales; el respeto “de facto” de la actividad política de las organizaciones de la izquierda abertzale, en igualdad de condiciones al resto de formaciones y sin limitaciones de derechos; y que no hubiera detenciones por parte de los diferentes cuerpos policiales.

ETA por su parte, se comprometía a decretar un alto el fuego permanente, y a no realizar acciones de abastecimiento de armas ni explosivos”

Cuando se pide una confirmación a los socialistas la respuesta es el insulto, y la negación de veracidad de las noticias de este periódico. Lo cierto es que ninguno, y mucho menos los que supuestamente habrían representado al PSOE en ese acuerdo, niegan que esto sea radicalmente falso.

Socialistas e independentistas vascos, no se cansan en repetir que Sanz y UPN somos unos mentirosos, y unos mezquinos por decir que Navarra está peligro y que puede ser moneda de cambio. Lo cierto es que, las hemerotecas y el tiempo están poniendo a cada uno en su sitio.

Hoy tenemos más información de las negociaciones políticas que llevaron a cabo los socialistas y los etarras, y sabremos aún más.

Parece lógico que ETA, aprovechara la tregua para coger aire, y también, visto lo visto, que volviera a las andadas, una vez comprobado que el gobierno no podía dar todo aquello que, se supone, sus interlocutores habrían acordado.

Si se leen con atención los preacuerdos que habrían posibilitado la tregua y se analizan las cesiones ciertas -según el periódico- pero insuficientes -para la banda- que el gobierno habría ido realizando en este tiempo, tiene mucha lógica todo lo que está pasando.

Si a esto añadimos, la declaración de suspensión del diálogo con los terroristas por parte de Zapatero tras al atentado del 30-D, y su afirmación preventiva de que este proceso será muy largo.

¿Dónde estamos?

...Seguiremos informando