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UPN rechaza la construcción de una planta de compostaje en la Ribera Alta

Los representantes de UPN de Peralta, Funes, Caparroso y Milagro en la Mancomunidad de Residuos Sólidos Urbanos de la Ribera Alta (MRSRA) han rechazado la construcción de una planta de compostaje en la zona porque, entre otras razones, están de acuerdo con el proyecto que el Gobierno de Navarra tiene previsto realizar para tratar los residuos urbanos de toda Navarra.

Asimismo, han manifestado que su rechazo viene motivado también porque «no existe un compromiso formal con los industriales de la zona, ni un plan de viabilidad para el tratamiento de dichos residuos», y además, añaden, la Mancomunidad quiere construir la planta con fondos propios, «renunciando a las subvenciones que concedería el Gobierno foral».

Los regionalistas han calificado de irresponsable que la MRSRA quiera desarrollar un proyecto de esta envergadura, «únicamente con recursos propios, que provienen de los vecinos». En este sentido, han señalado que según los órganos directivos de la Mancomunidad, los recursos existentes a día de hoy son cerca de 2 millones de euros, en los que están incluidos gastos comprometidos y otros sin determinar, «lo cual significaría, en el caso de que se realizará dicho proyecto, endeudarse fuertemente a costa de lo que paga cada vecino».

Para UPN, que la Mancomunidad disponga de 2 millones de euros en fondos propios, conociendo la realidad del servicio que presta y de las carencias que este tiene, «dice muy poco a favor de la gestión realizada en estos últimos años, ya que se demuestra con estas cifras que se está cargando a los vecinos con una tasa superior al coste real del servicio».

UPN defiende que los recursos generados por los vecinos deben revertir en la mejora de los servicios que presta la Mancomunidad, y que las tasas que se aplican por los mismos deben ser ajustadas al coste de dichos servicios. «Para nada deben utilizarse estos recursos en otros cuestiones que no sean la mejora de los servicios, como por ejemplo la mejora del vertedero, del transporte, limpieza de contenedores o, incluso, el abaratamiento del propio servicio», sostienen.

Esta inversión, en caso de realizarse, afirma UPN, «en ningún caso deberá repercutir en el recibo doméstico, y solamente la deberán soportar las industrias que generen este tipo de residuos». A este respecto, han denunciado que la Mancomunidad falta a la verdad cuando afirma que el recibo de basura pasaría de 50 a 150 euros, ya que los informes que la propia Mancomunidad tiene reflejan que el coste aproximado de dicho servicio oscilaría entre un 40 y 50 % más, nunca un 300% como señala la presidencia de este organismo.

Los regionalistas han anunciado que exigirán una contabilidad analítica, «tal y como recoge el art. 26-C de los Estatutos de la Mancomunidad».

Inversión arriesgada

UPN considera que la inversión prevista de 3,5 millones de euros para la planta que se pretende construir es muy arriesgada, ya que no cuenta con ninguna subvención y no se han tenido en cuenta otros aspectos como amortizaciones, intereses, ni coste de alquiler del terreno. Por tanto, han señalado, «el coste final del recibo no puede ser el que nos están anunciando, sino bastante más caro».

En relación a la posibilidad de disponer de los 10.000 m2 de suelo necesario para la instalación de dicha planta, UPN ha recordado que será requisito indispensable el acuerdo con el Ayuntamiento de Peralta así como el compromiso de los industriales de la zona. En este sentido también han afirmado que la MRSU no tiene la obligación de recoger los ROI (residuos orgánicos industriales) y por tanto los industriales tampoco están obligados a entregarlos a una Mancomunidad, ya que pueden, tanto ellos como otros, constituirse en empresas gestoras de estos residuos.

Por último, los representantes municipales de UPN en las localidades citadas, han exigido un estudio detallado de los proyectos que tenga en cuenta las actuaciones que el Gobierno de Navarra quiere desarrollar en la Comunidad Foral