Descargas

Referéndum Plus. ¿Con burbujas?

Hay personas -y no siempre son los carteros- que, cada vez que entramos en campaña electoral, manifiestan un cierto hartazgo ante lo que consideran un exceso de publicidad. Y hay personas –y a veces incluso coinciden con las primeras- que lo que indican es su preocupación, no ante la cantidad de anuncios, de cuñas publicitarias o de correo, sino ante la falta de información real, sólida, previa a unos comicios. O sea, que unos diagnostican «sobredosis de marketing» y otros «déficit de argumentos». Y otros, como digo, ambas. >

En el asunto de la Constitución europea, el actual Gobierno socialista ha llevado a cabo una apuesta –que tiene su riesgo- empeñado a toda costa (el 21-F veremos a costa de qué) en que seamos «los primeros» en votar el Tratado. Y lo ha hecho, en sus prisas, sin haber propiciado el adecuado clima de análisis.

El Gobierno ZP se ha tirado, o nos ha tirado, a la piscina sabiendo de antemano que no cuenta con el apoyo de sus «socios naturales» -los Llamazares, Carod o Errazti de turno-; más bien al contrario; pero escudándose –eso sí- en la responsabilidad de formaciones habitualmente vilipendiadas por los socialistas.

No voy a entrar ahora a valorar la idoneidad o no de la información que el Gobierno ha ofrecido (alguna desautorizada por la Junta Electoral) en su agobio ante unas prisas que siempre son malas consejeras. Tampoco analizaré si cuando un Ejecutivo somete una cuestión a referéndum debe ser más o menos neutral, o institucional; ni en si es adecuado utilizar a Butragueño o a Cruyff, a los del Río o a Loquillo; o si ello es útil para paliar la falta de conocimiento que, según el CIS, tenemos los españoles con relación al Tratado. Ni siquiera en la iniciativa del Consejo de la Juventud: me acaba de enviar cuatro latas de una nueva bebida energética, «Referéndum Plus», con la que apoya la campaña para animarnos a votar.

Me refiero a otra cuestión: Los socialistas, aun conscientes de que la responsabilidad institucional le compete a ZP -como convocante-, no han cejado de pedir –casi de exigir- a particulares e instituciones, no ya que nos posicionemos o apoyemos (UPN así lo ha hecho), sino que asumamos y completemos la función del Ejecutivo. Que lleguemos a donde él no llega.

Todos –con competencias o sin ellas- estamos cooperando; y lo vamos a seguir haciendo hasta el final, con el mayor compromiso. Pero sin dejar de recordar al Ejecutivo –que ha convocado el referéndum cuando y como ha querido- que ésa es, fundamentalmente, su responsabilidad.

Nosotros nos posicionamos y arrimamos el hombro. Pero que ZP no escurra el bulto si cuando abramos la lata del referéndum no hay suficiente gas, ni chispa, ni burbujas.

José Iribas S. Boado