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Pomés, optimista sobre el indulto a Larrañaga tras su reunión con el ministro de Presidencia

El eurodiputado de UPN Javier Pomés y el popular Carlos Iturgáiz se han reunido hoy con el ministro de la Presidencia filipino, Eduardo Ermita, para solicitar el indulto del ciudadano español Francisco Larrañaga. Después del encuentro, Pomés ha destacado la buena disposición de las autoridades filipinas, que “en ningún momento se han enrocado en posturas inamovibles”. Además, el navarro ha participado en una cena junto a diputados filipinos contrarios a la pena de muerte organizada por el embajador español en aquel país.

Ermita recordó a Pomés que desde que en el año 2001 Macapagal Arroyo llegara al gobierno no se ha ejecutado a ninguna persona debido a las creencias cristianas de la presidenta. Así, más de 200 personas esperan su final en la cárcel de Manila. “Pero no sirve mantenerle permanentemente en el corredor de la muerte, porque la vida allí, a las puertas de la muerte, no puede considerarse vida”, ha dejado claro Pomés.

Pomés ha señalado que pese a que “80 de los diputados filipinos han firmado ya un documento a favor de la derogación de la pena de muerte en su país, la presidenta no dispone ahora de la fuerza política necesaria para impulsar un cambio constitucional, que además incluiría otras reformas”. La única solución posible, después de haber agotado todas las vías de recursos judiciales, es, según el regionalista, “la concesión de un indulto que conmutara la pena de muerte por otra sentencia o que permitiera que Paco cumpliera su condena en España”.

El representante de UPN en el Parlamento Europeo ha señalado que “aunque el juicio no parece haberse celebrado según estándares europeos de presunción de inocencia y otros aspectos de procedimiento, sería contraproducente basar los intentos de clemencia en ese argumento, ya que los representantes filipinos podrían tomarlo como un ataque y cerrarse a cualquier negociación”.

No obstante, el juicio ha sido muy criticado por diversas instituciones internacionales y presenta numerosos puntos negros. Por ejemplo, testigos de la defensa, a los que no se dejó declarar, aseguran que Larrañaga no se encontraba entonces en la isla donde se produjeron los dos asesinatos que se le imputan. Además, no ha aparecido uno de los cuerpos de las dos jóvenes asesinadas, y el otro no fue al principio identificado por su familia, que señalaba diferencias de estaturas. Pese a todo no se permitió que se realizaran pruebas de ADN. “Da la impresión de que han buscado un culpable para un crimen sin resolver y Larrañaga ha resultado el elegido”, ha señalado Javier Pomés.