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«Lo más positivo hoy es la actitud del PP y PSOE de volver al espíritu del Pacto por las Libertades»

DIARIO DE NAVARRA

Al presidente del Gobierno de Navarra, el comunicado de ETA le cogió en Lisboa, en plena presentación de los actos conmemorativos del quinto Centenario del Nacimiento de San Francisco Javier. No perdió ni un segundo para ponerse en contacto con su vicepresidente, Francisco Iribarren, y acordar una declaración institucional del Gobierno foral.

Ayer por la tarde, desde su despacho en el Palacio de Navarra, quiso subrayar dos ideas fundamentales, tras el alto del fuego de ETA: que la unidad de los demócratas acabará con el terrorismo; y que éste es un momento para que Navarra esté alerta.

-En la escenografía que prepararon los etarras para difundir su comunicado, en un lateral, aparecía la bandera de Navarra. ¿Qué le sugiere?

-Un rechazo absoluto ver la bandera de Navarra mancillada por tres encapuchados cuyo único mérito es el formar parte de una organización terrorista y una banda de criminales como es ETA. Pero al mismo tiempo no me causa extrañeza porque entre la jerga la unificación territorial forma parte de sus objetivos políticos.

-¿Participa de ese estado optimista de buena parte de los ciudadanos ante el anuncio del alto el fuego de ETA?

-Bueno, la verdad es que quizás estoy viendo un optimismo desmedido y pienso que no es bueno. Sigo insistiendo en la necesidad de valorar este comunicado con las cautelas pertinentes, porque analizar el significado de algunas palabras utilizadas en el comunicado es una labor imposible. Me parece muy complicado conocer el significado de «permanente», alcanzar a comprender qué es lo que hará ETA en el supuesto de que no vea satisfechos sus objetivos de dar la voz al pueblo… A mí, lo más positivo de este comunicado me parece que ha sido la actitud de los dos partidos mayoritarios, del PP y PSOE, de volver a aproximarse al espíritu del Pacto por las Libertades.

-¿Esperaba que el segundo comunicado de ETA hiciera alguna referencia a Navarra?

-Lo que esperaba es que se extendiese más en algún contenido, pero ha sido más de los mismo.

-¿Coincide con quienes interpretan que este comunicado es menos reivindicativo que, por ejemplo, el que dio paso a la tregua de 1998?

-Sí, pero yo creo que este comunicado ha estado muy medido por parte de ETA. Me da la sensación de que ha sido consensuado por quienes han estado inmersos en este proceso llamado de diálogo, y me refiero a responsables del Gobierno de España o del PSOE, porque da la sensación de estar muy medido y de que es la consecuencia de algo pactado, con el ánimo de cumplir con el primer requisito establecido en la resolución de las Cortes Generales, que es dar paso a un nuevo escenario para la paz. Que es la consecuencia de algo pactado, es una evidencia. Y es evidente que Zapatero lo sabía cuando habló del «principio del fin». Ahora lo más complicado es llegar al fin, hasta dónde puede llegar el Estado de Derecho.

-Todos los partidos, también los nacionalistas, dicen que no puede haber precio político por el fin del terrorismo.

-Pero es que algunos entienden que no es precio político la integración de Navarra; para ellos no es pagar precio político alguno… Claro, porque lo que yo entiendo por precio político ellos no lo entienden como precio político, forma parte de sus objetivos. Es, precisamente, una de las complicaciones que va a tener este proceso.

-¿De qué se tendrá que hablar en ese proceso?

-Pues no lo sé. Y si lo supiese tampoco lo diría porque no quiero ser el pim pam pum de este proceso; el pim pam pum debe ser ETA. Y no quiero que nadie me tilde de que entorpezco el proceso ni nada por el estilo.

-Varios partidos navarros le requieren que tome la iniciativa, que tenga altura institucional y que, efectivamente, no entorpezca este proceso.

-Lo de la altura institucional ya lo dije yo. Y quiero recordar que yo fui el que dije que cuando la solución es única la conclusión se hace inevitable. Y que la unidad de los demócratas, tarde o temprano se iba a conseguir, porque no hay otra solución para acabar con el terrorismo. Incluso hablé en la convención del PP, de que era imprescindible limar aristas y el entendimiento de los dos grandes partidos.

-¿Y la Justicia, cree que debiera tener en cuenta esta nueva situación?

-Yo creo que en estos momentos la ley no debe pararse bajo ningún concepto. La ley no debe aplicarse con ciertas cautelas en virtud de las coyunturas políticas, debe funcionar al margen de esas coyunturas.

Sin contacto con Zapatero

-¿Se ha puesto Rodríguez Zapatero en contacto con usted?

-No, no.

-¿Le va a pedir algún encuentro?

-No, yo creo que no será necesario pedir ningún encuentro. En todo caso quien tiene que llamar al presidente de Navarra es Zapatero, si considera que debe llamarme. Tampoco pretendo yo marcarle la agenda, ni muchísimo menos. Y si me llama iré. Lo que sí creo es que en Navarra debemos estar más que nunca muy expectantes y alerta, porque todos pensamos que de algo hay que hablar ahora y las cosas de las que de manera permanente, desde el origen del terrorismo, se viene hablando es de Navarra, la autodeterminación, la territorialidad y los presos. Al final van quedando pocas cosas de las que hablar. Es momento para que desde Navarra estemos más alerta que nunca, y sobre todo porque las ansias de paz que tiene el conjunto de los ciudadanos españoles puede hacerles olvidar que el dueño del destino de Navarra es única y exclusivamente el pueblo navarro, no quienes viven fuera de Navarra.

-¿Ha pensado su Gobierno tomar alguna iniciativa, tras el alto el fuego anunciado por los terroristas?

-No. Nosotros lo único que tenemos que hacer es colaborar desde la prudencia y la moderación.

-Ibarretxe ya ha iniciado contactos con todos los partidos para preparar una mesa de negociación política…

-¿Quién es Ibarretxe para plantear una mesa de partidos? En todo caso es el Gobierno de España quien debe liderar un proceso de esta naturaleza, no Ibarretxe.Él puede hacer lo que quiera en el ámbito de su comunidad, pero también debe ser consciente de que sus actuaciones sólo pueden orientarse al ámbito de su comunidad y en ningún caso al de Navarra.

-Usted, entonces, ¿no planteará ninguna mesa política de partidos?

-No. Yo no tengo ningún interés. Soy consciente de que quizás Aralar y los nacionalistas me digan no sé qué cosas, pero me considero con la legitimidad suficiente como para poder decir lo que realmente pienso y desde la coherencia siempre he mantenido que para defender ideas políticas, la institución idónea es el Parlamento. Las ideas deben defenderse en instituciones, no en mesas paralelas a las instituciones, porque eso no es más que un artilugio para que puedan formar parte de las mismas quienes en estos momentos no tienen la legitimidad política para estar en las instituciones, ni la legitimidad democrática.

-¿Y cabría alguna iniciativa en este sentido, en el seno del Parlamento foral?

-Dentro del Parlamento puede haber ponencias, hay comisiones que pueden debatir asuntos de esta naturaleza y por supuesto que pueden tomarse iniciativas de esas características en el Parlamento, pero entre los partidos que forman parte de la institución.

-¿La actitud del presidente del Gobierno de Navarra será de mano tendida con el líder de la oposición, Carlos Chivite, a semejanza de Zapatero y Rajoy?

-Yo siempre la he tenido tendida y he estado dispuesto a colaborar, pero sin ambigüedades y sin engaños. La mano se tiende para que quien la coja lo haga desde la lealtad y la colaboración. A mí no me gustan los dobles lenguajes. Yo siempre he tenido la mano tendida para colaborar en éste y otros asuntos de carácter institucional con el Partido Socialista. Pero desde la sinceridad. Todos somos prisioneros de la hemeroteca, pero en aspectos fundamentales a UPN nadie puede decirle que ha cambiado su mensaje o que no ha cumplido con su pensamiento político, ni sobre Navarra ni sobre ETA.