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El consejero Palacios rechaza las acusaciones del PSN y pide el fin de la demagogia

El consejero de Bienestar Social, José Ignacio Palacios, negó hoy que exista discriminación en los conciertos de las residencias de la tercera edad y pidió que se deje de hacer «demagogia» con cuestiones «tan sensibles» como éstas, ya que con eso «lo único que se hace es crear una alarma social muy grande».

Palacios se pronunció en este sentido en una rueda de prensa en la que rechazó las acusaciones realizadas por el secretario general del PSN, Carlos Chivite, quien denunció una «triple discriminación» en la concertación de las residencias de la tercera edad y habló en ese sentido de discriminación en cuanto a qué residencias son concertadas, cuántas plazas se conciertan y a qué precio.

El consejero respondió además a Chivite que él «no participa, ni decide, ni dónde, ni con quién, ni a qué precio se concierta», así como que «el Gobierno no está fomentando el negocio de unos pocos a costa de las necesidades de muchos».

Palacios, quien rechazó que se mida con diferente rasero unas residencias y otras, opinó que «cuando alguien osa hablar de tantos temas a la vez es difícil que pueda conocerlos todos, y la ignorancia es muy atrevida y muy osada».

Explicó que «en Navarra el concepto de público engloba las residencias que son de titularidad y gestión propias del Gobierno foral que son dos y también las que de titularidad de las entidades locales, que pueden ser gestionadas por éstas o a través de un patronato municipal». También tienen carácter público todas las plazas que las entidades públicas conciertan.

En relación con la firma de los conciertos subrayó que «no son firmados en ningún caso por el consejero», son firmados por el director gerente de Bienestar Social y en su elaboración participan los técnicos del servicios.

Palacios señaló que en materia de servicios sociales Navarra está zonificada por lo que «se analizan las necesidades de cada una de las zonas a través de las solicitudes que llegan desde los servicios sociales de base».

Esas solicitudes son estudiadas en el Instituto Navarro de Bienestar Social, donde «se analiza la manera de atenderlas a través de las plazas propias o mediante una ayuda individual».

Cuando la demanda es superior al número de plazas se analizan los centros susceptibles de ser concertados en la zona y se hace, dijo, «con independencia de que sean con o sin ánimo de lucro, de un Ayuntamiento, una congregación religiosa o una entidad mercantil».

Para que un centro pueda ser concertado tiene que cumplir una serie de requisitos marcados en las leyes forales de contratos y conciertos, señaló Palacios, quien añadió que los centros «no sólo tienen que poder, sino que además tienen que querer concertar».

«Hay centros que no quieren concertar porque los requisitos que se exigen para concertar son muy superiores al mínimo que la normativa legal establece para autorizar el funcionamiento de una residencia», según Palacios, quien precisó que una vez que un centro quiere y puede concertar se debe elaborar un informe favorable y calcular el monto económico por el que se va a regir éste.

Subrayó que el Gobierno «no tiene obligación de garantizar un concierto a todas las residencias. Su obligación es la de garantizar que en todas las zonas se preste un servicio adecuado a la demanda y para cumplir con esa obligación se aprobó el II Plan Gerontológico».

Desde su aprobación se han invertido más de 80 millones de euros para la construcción de residencias, según Palacios, quien precisó que el hecho de que se conceda una ayuda para la construcción no implica que luego el Gobierno tenga que concertar plazas en ella.

Señaló en ese sentido que «el INBS no firma los conciertos para hacer viable una residencia, sino para prestar un servicio a las personas que lo necesitan».

Respecto al número de plazas que se conciertan, subrayó que «son todas las necesarias para cubrir la demanda» y en cuanto al precio reconoció que la cantidad que perciben las residencias con ánimo de lucro es mayor porque en esos conciertos se contempla la amortización, lo que no sucede en otras residencias.

Además precisó que «si son más las plazas concertadas en residencias mercantiles es porque la mayor demanda para concertar plazas se concentra en Pamplona y su comarca y aquí es donde existe la mayor oferta de residencias con ánimo de lucro». (EFE)