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Eta, aniversario macabro

El tamaño de la coacción (de la bomba asesina, el secuestro, el chantaje,…) parece siempre proporcional a la disposición de cada gobierno español a una negociación política con la banda mafiosa.

Ahora las puertas de una negociación política están cerradas. ¿Definitivamente?

1.- Circula una teoría, que algunos analistas políticos defienden, por la que la negociación podría volver a abrirse sólo en el caso de que la crisis económica y social pusiera en peligro una nueva mayoría socialista en 2012, siempre que la negociación se planteara en términos de liquidación ordenada de la actividad de la banda (al menos de una parte significativa del entramado mafioso).

Pero incluso para poder pensar en ese escenario, todavía es pronto para despejar todos los interrogantes que confirmarían o no la hipótesis.

2.- Por otro lado, es verdad que el gobierno socialista salió tan escarmentado de la última negociación que -si es cierto lo que nos dicen- no habrá una segunda oportunidad.

Pase lo que pase, lo cierto es que Eta sigue captando voluntades.

Hoy escribe en El País, el escritor Jose María Guelbenzu, un artículo titulado “Eta. La costumbre de odiar” donde dice: “los nacionalismos tienden a inventarse su propia historia: un acto de involución consentido y repetido como un mantra. Ahí está el caldo de cultivo de una educación en el odio, en la negación de la realidad y el rechazo al distinto. Esta visión etnocentrista domina la vida política vasca mientras en el caldero bulle bajo el cuidado de quienes se consideran los guardianes del caserío. En el extremo de esa expresión de odio se encuentran ETA y los vivas a ETA, pero ¿Quiénes son los verdaderos responsables de la enseñanza y extensión de ese odio? ¿De convertirlo en costumbre?”

He denunciado la manipulación obscena que el gobierno vasco ha hecho de la historia común. La mentira institucionalizada que se enseña en la Comunidad vecina. El mátrix imaginario que defienden los etarras cuando matan. El origen del fenómeno.

Pero ni siquiera cambiando el color del gobierno autónomo parece que vayan a mejorar las cosas.

Los periódicos informan (El Mundo 28.07.2009) que la actual Consejera del Gobierno vasco, Isabel Celaá –del PSE- no va a modificar el delirante contenido del Currículo vasco para la educación obligatoria que consagra el Mátrix legitimador del odio.

¿Para qué entonces han pactado el PSE y el PP en el País Vasco?

Ya sé que desandar el irresponsable camino recorrido hasta hoy es muy difícil. Pero no hacer nada sería la peor de las soluciones.

Eta existe porque subsiste la mentira institucionaliza en el País Vasco. Podremos perseguirla con éxito tras sus macabras apariciones. Podremos tener suerte, como en Burgos. Pero si nos siguen atenazando los complejos y las contemplaciones no acabaremos con la raíz del problema.

Más claro no lo puedo decir.

… por cierto, !Viva la Guardia Civil¡