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Intervención completa de Carlos Salvador en el Debate del Estado de la Nación

Intervengo en nombre de Unión del Pueblo Navarro, para trasladarle la valoración que hacemos de su gestión política y  para trasladarle las claves que, a nuestro a juicio, debieran ser las que se gobierno debería aplicar para salir de la grave crisis en que España se encuentra sumida.

Es evidente que este debate está marcado por el impresionante dato de paro que alcanza la cifra de más de 4.000.000 millones de personas sin trabajo de las cuales 1.300.000  generadas en el último año, y casi 1.000.000 de ellos sin derecho a prestación alguna.

Hace bien Sr. Presidente defendiéndose afirmando que ni usted ni su gobierno son los culpables  únicos de la recesión económica que padecemos.

Pero usted sí es responsable de no haber aprovechado la formidable herencia que recibió.

¿Por qué? Pues principalmente por equivocar en estos años anteriores las políticas que de verdad nos hubieran permitido cambiar el modelo productivo y acometer las reformas estructurales que ahora todo el mundo demanda (educación, justicia, seguridad, unidad de mercado, reforma laboral, financiación autonómica, agua y energía)

Usted y su gobierno, y seguramente todos, se comportaron como la cigarra de la fábula Sr. Presidente, a la que no se la puede culpar de la llegada del inevitable invierno, pero sí se la debe responsabilizar de no prepararse bien, de distraerse y de no contribuir a llenar la despensa ordenadamente para combatir con ello los fríos rigores del invierno.

Hemos perdido un tiempo precioso estando embarcados en falsos debates puramente de interés partidista. Créame.

Lo cierto es que para que las medidas que presentó ayer sirvan para generar confianza en la sociedad, más allá de repetir a coro de forma voluntarista que van a tener éxito, serían más creíbles:

– si vinieran precedidas de un amplio consenso social y político

– si respondieran realmente a un Plan o una estrategia integra, coherente y flexible para salir de esta situación como País.

– y si supiéramos cuantificar de forma objetiva y transparente cuánto van a costar, quién y cómo se van a pagar.

Es evidente que el edificio económico se ha caído en parte y se sigue derrumbando día a día por sectores.

Estamos Sr. Presidente como si nos hubiera arrollado un tren, en la UVI, pero pensando que vamos a salir de ésta como si no hubiera pasado nada.

¿Hasta cuándo podremos aumentar el gasto público y el endeudamiento? ¿Hasta qué cifras? ¿Está preparado  para enfrentarse SÓLO a una España que se acerca según los expertos de 5.000.000 de parados?  Si llega ese momento, ¿cree que podremos enfrentarnos a esa situación, sólo con más gasto público y más endeudamiento? Y ¿sin consenso sobre las medidas a realizar?

¿Qué hacer entonces para superar esa situación?

– En mi tierra como usted bien sabe Sr. Presidente, el gobierno de Navarra liderado por Miguel Sanz, fue consciente enseguida de la gravedad de la situación, y así lo comunicó a todos los navarros.

Convocó a su partido el PSN, le informó abiertamente de la cruda realidad, le proporcionó toda la información sobre la gravedad del momento y acordó con él las medidas que entre todos, en comunicación con los agentes sociales, parecían más acertadas para capear el temporal.

Siempre tuvimos claro que nuestro deber era tratar de poner en marcha todas las medidas posibles para que la crisis hiciera el menor daño posible a Navarra y, en lo que a nosotros dependiera, al conjunto de España.

Por eso, ya en 2008 el gobierno de Navarra puso en marcha un ambicioso plan de inversiones públicas anticrisis que está movilizando en cuatro años, hasta 2011, el 23% del Producto Interior Bruto navarro; un paquete de reducción y devolución anticipada de impuestos para 2009 equivalente al 1% de ese PIB; un sistema de avales para facilitar préstamos por más de 1.300 millones de euros para circulante e inversión a las empresas; medidas para fomentar el consumo, la confianza y reactivar la economía; medidas directas de apoyo al sector turístico; una ley de medidas urgentes para reactivar la vivienda a través de mayor edificabilidad y apoyo a la rehabilitación energética y ¡que  decir de la “fórmula navarra” para ayudar al sector del automovil! y lo más reciente, la puesta en marcha de ayudas directas a las empresas para la contratación de desempleados.

Y todas estas medidas concretas se han consensuado con su partido, los empresarios y los sindicatos.
Esa es la hoja de ruta del Gobierno de Navarra y, le aseguro, que los ciudadanos de Navarra la han entendido muy bien. En opinión de mi partido, UPN, esta es la vía que debería seguirse en el resto de España.

Por último no quiero pasar por alto el hecho de que hace unos días se haya producido un cambio histórico de gobierno en el País Vasco.

Quiero felicitar al PSOE, y también al PP, por el ejercicio de responsabilidad que han llevado a cabo para alcanzar ese acuerdo. Y desearles, sobre todo al nuevo Presidente, la paz social necesaria para la consecución de la libertad, la paz, y la normalidad democrática en esa tierra tan querida para nosotros los Navarros, como es el País Vasco. Una normalidad democrática y política Sr. Presidente que, ahora que gobiernan los socialistas, se debe fundamentar en el debido respeto institucional entre administraciones.

A mi partido le hubiera gustado que aquí, en el corazón político de España, en el Congreso de los Diputados, ese mismo espíritu de colaboración entre los dos grandes partidos nacionales se hubiera reproducido o ampliado para conseguir un gran acuerdo global sobre reformas estructurales, modelo productivo y medidas económicas. Seguro que este acuerdo resultaría más útil para afrontar la crisis que la tradicional dialéctica de confrontación gobierno oposición.

En todo caso, mi mensaje no es otro Sr. Presidente que éste:

– con la misma disposición con la que en Navarra ¡desde otra posición obviamente! colaboramos con todos en la búsqueda de soluciones útiles para superar esta situación;

– desde el reconocimiento de quien sabe que no tiene recetas mágicas para salir sin apoyos de la crisis;

– desde el orgullo de quien quiere y espera lo mejor para su país;

– y con el convencimiento de quien cree que podemos reconstruir nuestra economía si lo hacemos juntos.

Le digo que aquí vamos a estar, para ayudar a salir al país y a los ciudadanos de esta situación, con la misma disposición para llegar a acuerdos entre diferentes de la que mi partido hace gala en Navarra, criticando lo que nos parezca improcedente o equivocado, y apoyando lo que consideremos coherente con nuestras propuestas, y principios,  útil y necesario para mejorar nuestra sociedad en estos momentos tan difíciles.

Esta es la lealtad que nosotros, como navarros, le seguimos ofreciendo a la nación y que también ahora le solicitamos a usted.

Muchas gracias.