Descargas

Miguel Sanz plantea dedicar una calle a las víctimas de ETA en todos los pueblos

(UPN/15.7.08) El presidente del Gobierno foral, Miguel Sanz, propuso ayer la dedicación de una plaza o calle a las víctimas del terrorismo en todos los pueblos de Navarra para no olvidar nunca "el por qué murieron a manos de los asesinos". Sanz hizo pública su sugerencia a la conclusión de la ofrenda floral realizada en Leitza en memoria del concejal de UPN, José Javier Múgica Astibia, asesinado por ETA hace siete años.

"En aquellos ayuntamientos que verdaderamente no quieran poner una calle, plaza o placa a las víctimas, en tono generalista -no hace falta poner los nombres- es que realmente en sus localidades no reina la libertad, la justicia y la paz. Allí impera el miedo y el fascismo puro y duro", agregó Miguel Sanz.

El presidente del Ejecutivo foral arropó a la viuda del edil, Reyes Zubeldia, y a sus hijos en el homenaje organizado por UPN, con motivo del séptimo aniversario del asesinato perpetrado con la colocación de una bomba lapa en los bajos de la furgoneta del concejal, aparcada junto a su vivienda. Sanz encabezó la relación de autoridades entre el centenar aproximado de personas que se concentró frente a la placa colocada en memoria de José Javier Múgica en un extremo de la calle Amazabal, número 30 .

Además de los consejeros de Relaciones Institucionales y de Administración Local, Alberto Catalán y Amelia Salanueva, respectivamente, participaron en el acto la delegada del Gobierno en Navarra, Elma Sáiz, y el nuevo secretario del PSN, Roberto Jiménez. Entre los presentes figuraron asimismo el diputado Carlos Salvador y los senadores por UPN María Caballero y José Ignacio Palacios. También acudieron el vicepresidente del Parlamento foral, Javier Marcotegui, y el ex presidente de esta institución, Rafael Gurrea, además de la parlamentaria Conchi Mateos y los alcaldes de Estella y Barañáin, Begoña Ganuza y José Antonio Mendive, respectivamente.

Oración y versos

La ofrenda floral, presentada por el concejal de UPN en Leitza, Silvestre Zubitur, comenzó con una oración, introducida por Juanita Sagastibeltza Zabaleta. En ese momento, la emoción embargó a la viuda de José Javier Múgica. Al tiempo que Silvestre Zubitur depositaba un ramo en la placa conmemorativa del edil asesinado, recibió otro de manos de Miguel Sanz. Por último, Pello Urquiola Zestao leyó en euskera unos versos, traducidos al castellano por Mari Sol Sucunza Berasáin. "También nosotros pedimos paz, justicia y libertad para no ser pisoteados, para no ser humillados, para no ser marginados, para ser lo que somos y queremos ser: vascos, navarros y españoles en este Leiza que queremos que sea de todos y para todos", dijo en la introducción.