Descargas

Más vale prevenir que curar

José Antonio Rapún León, Parlamentario foral de UPN

Ya la propia Constitución Española en el artículo 40.2 reconoce como un derecho fundamental de los trabajadores, la seguridad y salud en el trabajo. A esto hay que añadir el ordenamiento jurídico de la Unión Europea en materia preventiva que para el caso de España se articula en la conocida “Estrategia Española para la seguridad y salud en el trabajo”  que trata de establecer el marco general de las políticas de prevención de riesgos laborales a corto, y sobre todo a medio y largo plazo.

Sin embargo, en Europa se producen al año 4 millones de accidentes de trabajo, según el comisario responsable de Empleo de la U.E. Además, España sigue encabezando, trágicamente, la tasa de siniestralidad laboral europea con 1000 muertes al año (3 por día)  y un millón de accidentes. Esto se traduce en una tasa de siniestralidad del 60,3 por cada mil trabajadores.

En Navarra los datos son más halagüeños  pero no por eso dejan de ser menos preocupantes. La Comunidad Foral mantuvo en el año 2006 la tasa de siniestralidad laboral por debajo de la media española, y los datos más recientes correspondientes al año 2007 nos hablan de 14.287 accidentes laborales, con una tasa de siniestralidad del 56,1 por mil, cinco décimas inferior a la del año 2006, sobre una población ocupada de 297.500 trabajadores, 10.000 más que en el año 2006.

Navarra ha reducido su tasa de siniestralidad en un 30% desde el año 2000  y sigue reduciéndola aún cuando aumenta significativamente el número de trabajadores ocupados, 51.800 más que en el  2000. El dato más notorio de la siniestralidad laboral del año pasado es el descenso del número de accidentes en el puesto de trabajo con resultado de muerte, que fue de 9 frente a los 19 del año 2006.

Así y todo, es obligado reflexionar acerca de este tema, ya que tras la frialdad e impersonalidad de los porcentajes se esconden auténticos dramas individuales y tragedias familiares. Razón de más para pensar que ésta es una responsabilidad que nos atañe e implica a  todos. Administraciones Públicas, Empresas, Sindicatos y Trabajadores hemos de continuar trabajando para reducir los accidentes laborales, como viene sucediendo en Navarra desde el año 2000, y con la intencionalidad de hacer de Europa, de España y de la Comunidad Foral, unos espacios más seguros para trabajar.

A todo esto podemos añadir distintas razones por las cuales es preciso continuar y seguir trabajando con políticas activas que redunden en una mayor seguridad y salud laboral. Razones humanas, ya que ningún trabajador debiera accidentarse y menos encontrar la muerte en su lugar de trabajo; económicas, los accidentes laborales tienen un coste económico importante para el propio trabajador y desde la perspectiva empresarial, es necesario el convencimiento de que mejorar los sistemas de prevención de riesgos laborales significa mejorar en calidad, productividad y competitividad.

Aplicando el viejo refrán de “más vale prevenir que curar”, cuando la prevención en Salud y Seguridad Laboral sirve para evitar accidentes y salvar vidas, están más que justificados todos los esfuerzos, incluidos los económicos, que se realizan en aras de una mayor Seguridad y Salud en el Trabajo. Esta es, sin lugar a dudas, una responsabilidad colectiva que nos implica a todos.