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Zarzalejos afirma que hay que enterrar “el mito de la solución dialogada” para derrotar a ETA

En este sentido, manifestó que ANV y el PCTV “tienen que ser ilegalizados”. Señaló que el entramado que apoya a ETA “es el verdadero flotador que permite seguir actuando a la banda” y por eso el Estado de Derecho debe actuar contra él.

Zarzalejos, director del área de Constitución e Instituciones de la fundación FAES, abrió ayer los cursos de verano ‘José Javier Múgica’, con los que UPN recuerda la memoria de su concejal de Leitza asesinado por ETA. Unas 500 personas asistieron a la conferencia, entre las que estaban la viuda del concejal José Javier Múgica, Reyes Zubeldía, y su hija Raquel. El secretario general de UPN y consejero del Gobierno, Alberto Catalán, fue el encargado de abrir los cursos, centrados este año en la lucha de la democracia frente a ETA.

Javier Zarzalejos dio su visión sobre la situación de ETA hace cuatro años, y la actual, tras la ruptura del llamado proceso de paz. El ex secretario de Presidencia consideró “indispensable” ese balance que comparó con la cuantificación de daños “tras unas inundaciones”.

“El llamado proceso de paz se ha convertido en el esqueleto incómodo del presidente Zapatero que hay que guardar en el armario”. Zarzalejos afirmó que el PSOE intenta ahora “convencer” a la opinión pública de que “aquí no pasó nada” y reivindicó la necesidad de hacer “un balance de daños” como enseñanza para el futuro.

Señaló que hace cuatro años ETA vivió su etapa de “máxima debilidad”. Destacó los efectos “decisivos” en ese debilitamiento de la actuación policial, la ilegalización de Batasuna y del ataque a las fuentes económicas de la banda. En este sentido, elogió el trabajo conjunto de los poderes “legislativo, ejecutivo y judicial”. “Había más que indicios de la situación terminal de ETA”.

Hoy “no se puede pensar que el llamado proceso de paz haya sido simplemente un paréntesis”. Afirmó que ETA “ha recuperado capacidad y fuerza para atentar”; y que “se ha quebrado” el consenso entre los dos grandes partidos en un proceso “que se ha sustentado en la ocultación”. Lamentó que “este gobierno tiene el dudoso honor de haber sido el primero en llevar a cabo una negociación política con los terroristas”. Señaló que esa negociación se hizo “a través de Batasuna” y que existió, “se llegara o no a acuerdos”.

Contactos tras la tregua del 98

Zarzalejos fue, junto al ex secretario de Estado de Interior, Ricardo Martí Fluxá, la persona a la que el anterior presidente, José María Aznar, encargó la tarea de mantener contactos con ETA y su entorno tras la tregua terrorista de 1998. Una persona asistente a la conferencia le preguntó qué diferencia hubo entre ambas negociaciones. Zarzalejos respondió que la actuación de Rodríguez Zapatero estuvo “en las antípodas” de lo que hizo el PP. “Nosotros no tenemos ningún esqueleto en el armario”, agregó.

Relató que se produjo una reunión con Batasuna, “entonces un partido legal”, para abordar el anuncio del fin de la actividad terrorista. Sin embargo, agregó, desde Batasuna contestaron que ellos eran políticos, que del final del terrorismo no sabían nada y que de eso debían hablar con ETA.

El segundo encuentro fue con representantes de la banda terrorista, “una reunión comunicada a la opinión pública”. En ella “quedó claro que el gobierno no iba a negociar treguas” y que su misión fue ver si la banda estaba dispuesta a abandonar la violencia. “No admitimos ninguna negociación política”. Zarzalejos señaló que en ese encuentro, ETA puso sobre la mesa el tema de Navarra. “Lo puso y lo retiró, porque no tenía ningún recorrido. No es que no llegamos a ningún acuerdo. Es que Navarra no era materia de acuerdo”.