Descargas

Miguel Sanz llevará adelante el TAV porque Navarra no puede ser tratada de manera desfavorable

Miguel Sanz ha asegurado que si continúa tras las elecciones al frente del Gobierno de Navarra acometerá el trazado del Tren de Alta Velocidad (TAV) aunque ello “previsiblemente genere” un conflicto de competencias con el Gobierno central, porque “Navarra no puede ser tratada de manera desfavorable” con respecto al País Vasco.

Su intención, si revalida el cargo, es hacer “los últimos intentos de negociación” para que se permita a Navarra ejecutar esta infraestructura, como ha hecho el País Vasco y deducir su coste de la aportación a las cargas generales del Estado, fórmula con la que “estaríamos incluso dispuestos a contribuir” mediante “un descuento en la aportación en cómodos plazos”.

“Si no tengo éxito procederé a encargar el proyecto técnico”, afirmó, y añadió que por esta vía “previsiblemente se genere un conflicto de competencias” que habrá que dirimir en la Junta de Cooperación Navarra-Estado, donde “plantearemos nuestras razones y una será que “Navarra no puede ser tratada de manera desfavorable” con respecto a la Comunidad Autónoma Vasca.

Sanz agregó que la competencia sobre el TAV es del Estado “pero también es verdad que la competencia para ejecutar obras en Navarra la tiene Navarra” y “no creo que tenga muchas dificultades para explicar nuestras razones”.

Consideró además que “no existe voluntad” en el Gobierno central para ejecutar el corredor navarro porque “las compensaciones electorales en las que permanentemente está pensando el presidente del Gobierno de España no son lo suficientemente importantes” en el caso de la Comunidad Foral para abordar una inversión como esta, “de gran coste económico”.

Señaló por ello que “no es creíble” la explicación dada el viernes en Pamplona por el secretario de Estado de infraestructuras, según la cual en 2009 podrían comenzar las obras del TAV si es correcto el estudio informativo realizado en su día por el PP.

Para el presidente Sanz “es difícilmente entendible que se espere a la campaña electoral de 2007 para hablar de la posibilidad de encargar el proyecto en 2009”, por lo que apuntó que aunque el anuncio de Víctor Morlán fuera “electoralista” en realidad resultó a su juicio “un planteamiento muy poco electoralista”.

Y subrayó al respecto que “lo normal” si se tiene la intención de acometer esta obra “es que hubiese venido a firmar el acuerdo instado por el Senado y que hubiese evitado comentarios como el de que previsiblemente tendremos que meternos en formol si esperamos ver el TAV”.