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El Senado urge al Estado a agilizar las obras del TAV navarro pese a la oposición del PSOE

El Senado aprobó ayer, a través una moción presentada por UPN y acordada con otros grupos parlamentarios, instar al Gobierno central a que suscriba con el Gobierno de Navarra, en un plazo máximo de dos meses, un acuerdo de colaboración para la realización del corredor navarro de Alta Velocidad entre Zaragoza-Tudela-Pamplona y la conexión Pamplona-Y vasca. La moción contó con la oposición del PSOE, incluido el senador Chivite.

El senador regionalista José Cruz Pérez Lapazarán, que presentó la moción, recordó que el Acuerdo de Colaboración para la realización de Infraestructuras de Transporte firmado en diciembre de 2002, entre el presidente del Gobierno de Navarra y el Ministro de Fomento, describía un conjunto de iniciativas a promover por cada una de estas administraciones en materia de carreteras, ferrocarril y aéreas.

En referencia a la Alta Velocidad, se decía expresamente que “el Ministerio de Fomento asumía como prioridad la ejecución y puesta en servicio en su totalidad durante el periodo del PIT 2000-2007 (horizonte 2010), la conexión entre Plasencia de Jalón, Castejón y Pamplona mediante la construcción de la nueva línea de Alta Velocidad, la eliminación del bucle ferroviario de Pamplona y la construcción de la nueva estación de ferrocarril de Pamplona, con una inversión en el territorio de Navarra de 520 millones de euros”.

Mismo trato que a la CAV

En este sentido, Lapazarán explicó que en el año 2006 el Gobierno vasco y el Gobierno central firmaron un acuerdo mediante el cual se permitiría a la Comunidad Autónoma Vasca ejecutar parte de la Y vasca y descontar luego su coste de las cuentas anuales que mantiene en virtud del Concierto Económico.

El senador regionalista señaló que “los Presupuestos Generales del Estado 2007, han destinado cantidades de dinero para la ejecución de la obra en el País Vasco, habiéndose licitado siete tramos de la Y vasca en esta comunidad”. Por tanto, el tramo guipuzcoano de Alta Velocidad, que correrá a cargo del Gobierno vasco, prevé su adjudicación en los próximos meses, por lo que a finales del 2007,  es previsible que estén en ejecución todos los tramos entre Vitoria y Bilbao y gran parte en la provincia de Guipúzcoa. “Esto quiere decir, manifestó Lapazarán, que la planificación y ejecución de la obras relacionadas con la Alta Velocidad en el País Vasco se encuentran muy avanzadas, justo lo contrario de lo que está ocurriendo en Navarra”.

Lapazarán señaló que “la sociedad navarra se ha mostrado preocupada por el desconocimiento del calendario de la ejecución y el consiguiente retraso que se viene produciendo en la Comunidad Foral, tanto en la unión de esta infraestructura por el este como por el sur”.

El senador de UPN denunció que “si esta situación se mantuviese en los próximos meses, se acumularía aún un mayor retraso, y de hecho, una paralización en Navarra, lo que supondría que el Gobierno Central no apuesta por dicha conexión ni por el desarrollo de la Alta Velocidad a lo largo del corredor navarro”.

Por ello, Lapazarán consideró que “con la aprobación de esta moción se obliga al Gobierno a dar los pasos oportunos para iniciar unas obras las cuales tiene abandonadas”.