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Lo que digan los navarros. Ya, ya…

Si los hombres de ZP no son capaces ni quieren respetar al candidato que abrumadoramente prefieren las bases navarras del PSN, ¿qué podemos esperar los que ni siquiera somos sus “compañeros”?

Si se confirma la noticia de la sustitución de Chivite sería bueno escuchar una explicación pública y creíble a su veto. ¿Por qué no convence en Madrid el que más apoyo concita en Navarra? ¿Por qué no se respeta la decisión de la afiliación navarra? Si el veto fuera por temas personales, me callo. Pero si el veto se hubiera justificado en que el perfil del precandidato Chivite no era del gusto de los hipotéticos socios de gobierno nacionalistas, como así parece, la cuestión merecería una mínima explicación. Por dignidad.

Me ha parecido, por otra parte, muy acertado el editorial del Diario de Navarra del día 22 de agosto que evidencia cómo las gasta el PSOE de ZP cuando de Navarra se trata. Y más aún después de escuchar las palabras del Secretario de Organización del PSOE, D. José Blanco que, además de anunciar el acuerdo (puñalada trapera más bien) con Chivite para consensuar otro candidato para las elecciones forales de 2007, se descuelga con la siguiente  profecía: “Les aseguro que ese candidato será presidente del Gobierno de Navarra”.

Pues a mí que me lo expliquen. Si al PSN las encuestas sólo le dan 12 parlamentarios sobre un total de 50, la única “seguridad” con que cuenta Blanco hoy para sacar pecho y hacer ese anuncio es la que le ofrecería tener cerrado un pacto en firme con los partidos nacionalistas vascos. Los nacionalistas quieren utilizar al PSN para echar a UPN del gobierno y promover allá donde puedan la aberchalización de nuestra tierra poco a poco, y los socialistas, que desean recuperar el gobierno con el candidato que más cómodo resulte a los nacionalistas, no parecen preocupados por pagar ese precio, sea el que sea.

Sería bueno, además, conocer si el PSOE durante las numerosas conversaciones que ha tenido con los terroristas a lo largo de estos últimos años ha negociado también esta presidencia. Pensar en que puede haberse hablado del tema tiene mucha lógica.

Poco respeto a los navarros si el precio por la rendición ante ETA resulta ser nuestra singularidad foral servida en una bandeja de plata a los extraperlistas de la dictadura nacionalista.

En mi opinión, las decisiones del PSOE de ZP respecto a Navarra no van a ser respetuosas con los sentimientos de muchos socialistas navarros que -junto a los regionalistas-. ¿No creen que una deriva nacionalista radical en toda Navarra le vaya a aportar al conjunto de nuestra comunidad más prosperidad, más bienestar, más libertad, ni más paz siquiera? Esto es lo verdaderamente importante y grave.

En fin, la dignidad también tiene un precio. Que se lo pregunten sino al Sr. Blanco.