Descargas

Las cartas de extorsión no preocupan “sustancialmente” a Zapatero

Rodríguez Zapatero afirmó ayer que no se encuentra “sustancialmente” preocupado por la nueva remesa de cartas de extorsión a empresarios navarros, reconocida por los Cuerpos de Seguridad. Así, pese a que Policía y Guardia Civil han verificado la extorsión, el presidente considera el tercer envío de cartas denunciado por la patronal navarra como “casos aislados”.

Zapatero regatea así al mandato del Congreso, que autorizó al Gobierno a dialogar con ETA sólo si la banda mostraba “una clara voluntad para poner fin a la violencia y actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción”.

La realidad es que a la voluntad inequívoca de seguir extorsionando se unen también los desafíos lanzados por los etarras en cada juicio. El asesino de Miguel Ángel Blanco, Txapote, ha protagonizado varios de estos episodios alabando “a todos los gudaris vascos”, reconociendo orgulloso su pertenencia a ETA e, incluso, llamando “monigote de circo” al magistrado Guevara.

El último capítulo tuvo lugar ayer, cuando el asesino de José Luis López Lacalle, José Antonio Guridi Lasa, se tiró al suelo nada más entrar en una de las salas de la Audiencia Nacional, negándose a responder a las preguntas del fiscal, mientras su defensa aseguraba para mayor regocijo que se estaban violando los Derechos Fundamentales del etarra. Guridi Lasa declaraba en calidad de testigo por el atentado contra la discoteca Txitxarro, en Guipúzcoa.