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Canal de Navarra, vida y progreso

Alberto Catalán, secretario general de UPN

Son también las industrias las grandes beneficiadas, ya que se asegura su abastecimiento de agua. Otra consecuencia importante es una modernización agraria como nunca antes hemos vivido. Entraremos en la agricultura del siglo XXI con paso firme y con una competitividad y calidad muy superiores. Se establecerán nuevos cultivos, que a su vez generarán más empleos y que darán lugar a una notable revitalización de nuestras localidades más agrícolas.

Y lo que comienza a salpicar de boca en boca, como lo hace el agua del canal por nuestros pueblos, son expresiones de satisfacción y agradecimiento a todos aquellos agentes (tanto quienes desde su escaño o posición política supieron apartar las diferencias ideológicas en beneficio de todos los navarros, como organizaciones sindicales, comunidades de regantes, etc.) que han hecho posible que disfrutemos de esta infraestructura moderna. Pero sobre todo el apoyo que más alienta es el de la sociedad navarra, que desde hace ya un siglo venía pidiendo un canal que hiciera renacer nuestros campos y municipios. No hay que olvidar tampoco que cuenta con el respaldo de los más altos organismos técnicos y administrativos (Comisión Europea, Tribunales nacionales y comunitarios, Ministerio de Medio Ambiente, Confederación Hidrográfica del Ebro, etc.). Gracias al empeño y fortaleza de todos, se superaron obstáculos que han conseguido hacer de Itoiz-Canal de Navarra un proyecto todavía más fuerte.

Desde que en 1926 se hablara de crear un embalse en Yesa ha llovido mucho. Ya entonces se pensaba en un canal para regar las zonas carentes del agua necesaria para consumo humano y agrícola. Ahora podemos comprobar cómo funcionan a pleno rendimiento los primeros 25 kilómetros de un proyecto que sumará 180. Habrá que esperar hasta 2015 para ver la llegada del Canal a Ablitas, pero el ritmo es satisfactorio y digno de los enormes profesionales que lo están ejecutando. Serán nada menos que 57.000 hectáreas las que recibirán el agua que nace en Itoiz. Esto significa que abastecerá a más del 40% de la superficie regable de Navarra y a más del 70% de nuestra población.

Hace unos días la zona de Valdizarbe también celebró la llegada del Canal. Ahora está ya en la potabilizadora de Tiebas, donde, desde hace algunos meses, se suministraba en pruebas con buenos resultados. De estas instalaciones parte la conducción de 13 kilómetros hasta los depósitos de Mendillori, que es el punto de abastecimiento para la cuenca de Pamplona, siendo ya la tercera fuente de suministro detrás del Embalse de Eugi y el manantial de Arteta.

Ha sido precisamente la Comarca de Pamplona la que ha dado el pistoletazo de salida al Consorcio de entidades locales que se beneficiarán de los 2.660 litros por segundo que fluyen desde Itoiz. Este Consorcio, al que las entidades podrán adherirse hasta 2018, será el encargado de asignar el abastecimiento necesario para poblaciones e industrias. Se trata de otro paso más hacia el final de un camino, en ocasiones tortuoso, por el que han pasado a lo largo de muchos años innumerables localidades navarras.

Creo, por último, que sólo los años nos ayudarán a hacernos una idea de la cantidad de beneficios que el Canal traerá a nuestra tierra. Lo que sí podemos asegurar «sin miedo a equivocarnos» es que Navarra puede mirar al futuro con tranquilidad y optimismo.