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Miguel Sanz inaugura el Sector I del Canal de Navarra

El Presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz Sesma, ha inaugurado el Sector I del Canal de Navarra, correspondiente al regadío de Valdizarbe.  Tras expresar su satisfacción por la obra y la importancia de la puesta en marcha de este regadío, el Presidente Sanz ha resaltado que “gracias al binomio Embalse de Itoiz-Canal de Navarra, una de las mayores obras hidráulicas de España, la Comunidad Foral se convierte en piedra angular del desarrollo agrario de España y referente imprescindible de la denominada “la huerta de Europa”.

El acto se ha celebrado en una carpa ubicada junto a la Ermita de Eunate, a cuyo término el Presidente Sanz se ha dirigido a un promontorio cercano desde donde ha observado la puesta en marcha de los sistemas de riego en unos campos cercanos. En este acto han estado también presentes el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Javier Echarte Echarte; el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, José Luis Alonso; el director gerente de Riegos de Navarra, S.A., Miguel Horta; al alcalde de Muruzábal, Alberto Azparren; y el presidente de la Comunidad de Regantes del Sector I, Pedro José Zabalza Aldaba. 

Sector I: 1.163 has de once municipios  

 La concentración parcelaria y la transformación en regadío de este Sector I del Canal de Navarra, correspondiente al regadío de Valdizarbe, beneficia a los términos municipales de Adiós, Añorbe, Enériz, Legarda, Muruzábal, Obanos, Olcoz, Puente la Reina, Tirapu, Úcar y Uterga, y se transforman en regadío 1.163 has. 

 Las obras han tenido por objeto la transformación en regadío a presión, fundamentalmente por aspersión, de las 1.163 has que conforman este Sector I. El agua de riego proviene del Canal de Navarra, habiéndose construido la toma para este sector en su tramo 4, a la salida del túnel de Campanas. Se trata de una toma directa del Canal, prevista para un caudal instantáneo de 1.015 litros por segundo. De la superficie total del sector, aproximadamente un 14,5% (169 has) necesita bombeo, mientas que la superficie restante queda dominada desde la cota del canal, asegurando una presión de servicio adecuada. 

 El 3 de mayo de 2005 se aprobó el acuerdo de concentración parcelaria de este sector, el 14 de septiembre de ese mismo año se encomendó la ejecución y dirección de las obras a Riegos de Navarra, S.A, y el acta de comprobación de replanteo se firmó con fecha 13 de octubre de 2005.
Características técnicas de la obra 

 -Obra de toma: Está formada por una rejilla de desbaste y una compuerta mural de corte de 1,0 x 1,0, que permite aislar la red del Canal en el caso de que sea necesario en su explotación. Además, dispone de un caudalímetro electromagnético de diámetro nominal (DN) 600 que permite aforar el volumen de agua derivado del Canal de Navarra, ubicado en una arqueta junto a la plataforma de bombeo para facilitar la alimentación eléctrica y su mantenimiento. 

 -Red de riego: Es la encargada de distribuir el agua desde el Canal de Navarra hasta cada uno de los hidrantes. Para ello, se ha ejecutado una red ramificada con una arteria principal de unos 11 kms de longitud en hormigón armado con camisa de chapa. Existen un total de 216 hidrantes, con unos caudales asignados que varían según la superficie dominada, entre los 8,5 y los 71 litros por segundo. Dichos hidrantes, que van alojados en una arqueta de hormigón armado, son los encargados de actuar como contadores, reducir la presión para que las variaciones de presión en la red no afecten a las instalaciones situadas aguas debajo de éste, y limitar el caudal para que no supere el valor asignado. La red dispone, además, de todos los elementos necesarios (válvulas de corte, desagües, ventosas, obras de fábrica) para asegurar una explotación adecuada. 

 -Plataforma de bombeo: Está compuesta por dos bombas de cámara partida de 75 Kw con el motor en posición vertical, accionadas por sendos variadores de velocidad, para elevar un caudal de 100 l/s a 56 m de altura manométrica cada una. La estación de bombeo se alimenta desde una línea eléctrica de 13,2 Kv. De ésta parte una línea enterrada hasta el centro de transformación de 250 KVA. alojado en una caseta prefabricada que alimenta la instalación en baja tensión, con todos los elementos necesarios para asegurar su  buen funcionamiento. 

 -Red de caminos: Supone la ejecución de 32 km de caminos de nueva planta y la mejora de unos 17 km ya existentes. Consiste en la construcción de un firme compuesto por una base de 25 cms de zahorra artificial procedente de cantera caliza una vez realizados el desbroce, desmontes y terraplenes, escarificado, en su caso, y posterior perfilado y compactación del plano de fundación. Además, los caminos disponen de todas las obras de fábrica y de protección y señalización necesarias para su conservación. 

 La inversión realizada en la zona regable es de 8,56 millones €.

189 unidades de riego

Están constituidas por una o varias fincas contiguas, cuya superficie permite un diseño racional de la instalación en parcela, atendiendo a criterios agronómicos y económicos razonables. La superficie de regadío se encuentra dividida en 189 unidades de riego. El tamaño medio de estas unidades es de 6,15 has. Independientemente del número de propietarios de la unidad de riego, cada una se proyecta con un sistema de riego común sin tener en cuenta los límites de las propiedades. En definitiva, la unidad de riego es una unidad de manejo y de cultivo que permite, por su tamaño, ser de interés para la agroindustria, que demanda cada vez parcelas de mayor superficie.

Antecedentes
 La zona regable del Canal de Navarra cuenta con una concesión de 340 hm3 para 53.125 has, otorgada por la Confederación Hidrográfica del Ebro en abril de 2004. La zona está incluida en el Plan Foral de Regadíos, en el Plan Nacional de Regadíos y en el Plan Hidrológico Nacional. Su desarrollo ha sido posible en virtud de un convenio de colaboración entre la Comunidad Foral de Navarra y el Ministerio de Medio Ambiente para la ejecución del Canal de Navarra, suscrito en octubre de 1988, y a la creación de la Sociedad Estatal Canal de Navarra, S.A., para la ejecución de este canal, que cuenta con una aportación a su capital social del Estado (60%) y de Navarra (40%). El desarrollo de la zona regable corresponde de forma exclusiva a la Comunidad Foral a través del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación, previa aprobación por el Gobierno el 7 de junio de 1999 del Proyecto Sectorial de Incidencia Supramunicipal del Canal y sus zonas regables, y su correspondiente Declaración de Impacto Ambiental. 

 La idea de construir un Canal para llevar agua a amplias zonas de Navarra necesitadas de este recurso no es nueva, sino que ya en 1928, el Plan de Obras de la Confederación Hidrográfica del Ebro incluía  la construcción de un Canal (denominado entonces Acequia de Navarra) con su origen en el Canal de Bardenas. Esta idea cobró actualidad en la década de los cincuenta, cuando incluso se redactó un anteproyecto del Canal de Navarra, que fue finalmente desestimado al utilizar caudales del Canal de Bardenas ya asignados a otros aprovechamientos. 

 En la década de los sesenta se aborda de nuevo el tema, deslindando el Canal de Navarra del Canal de Bardenas, incluyéndose la utilización de caudales del río Aragón, regulados en un embalse que se construiría en Lumbier. No obstante, este proyecto se desestimó porque la realización del embalse hubiera supuesto graves afecciones, entre ellas anegar un pueblo con cerca de 2.000 habitantes. Se buscó entonces una alternativa, que finalmente se concretó en el embalse de Itoiz en el río Irati, del que partiría el Canal de Navarra. 

 El sistema Embalse de Itoiz-Canal de Navarra constituye una de las iniciativas más relevantes de las emprendidas en España durante las últimas décadas. Sus rasgos básicos quedan dibujados en los 418 hm3 de capacidad del embalse y los 177 km de longitud en los que se despliega el Canal, con un trazado levemente serpenteante que discurre de norte a sur de Navarra, desde el propio Embalse de Itoiz, en las proximidades de Pamplona, hasta las inmediaciones de Ablitas. El trazado el proyecto discurre por 58 municipios de Navarra (en los que reside un 22,5% de la población) resultando tres de ellos afectados por el embalse, 87 por la mejora de los abastecimientos (el 70,7% de la población regional) y 47 por la transformación en regadío. 

 En la actualidad, el proyecto es ya una realidad en construcción, con alrededor de un tercio de las obras del Canal en ejecución y un avanzado proceso de carga del embalse que, una vez finalizado, estará en disposición de abastecer, a partir de este año 2006, de agua a la Cuenca de Pamplona, y a las primeras hectáreas de regadío transformadas.

Objetivos del proyecto  

 Entre otros, los fines esenciales del proyectos son mejorar el abastecimiento urbano, con garantía de suministro o mejora de  la calidad del actual, para más del 70% de la población de Navarra; transformar 57.713 has de secano a nuevos y modernos sistemas de regadío; consolidar las dotaciones de 21.000 has de regadío tradicional en diferentes zonas de Navarra; aumentar el potencial energético de Navarra, con una cantidad equivalente al consumo de 33.342 tm de petróleo al año, con la entrada en funcionamiento de dos nuevas centrales hidroeléctricas; asegurar el abastecimiento del tejido industrial de la Cuenca de Pamplona y de la Ribera Baja, y servir de base para el acondicionamiento de 650 has de suelo industrial; y controlara las amenidades del río Iratí y Aragón. 

 Más allá de estos objetivos inmediatos, la iniciativa persigue en realidad un fin último de mejorar el equilibrio territorial de Navarra, impulsando un proceso de desarrollo para una parte sustancial del mundo rural de Navarra, iniciando dicho proceso a través de una mejora sustancial en la productividad agraria, la diversificación de las producciones y la reducción del riesgo que procuran el paso de una agricultura de secano, desarrollada tradicionalmente bajo condiciones climáticas poco favorable para el secano, a una de regadío de alta potencialidad. Al mismo tiempo, dicho primer impulso del proceso de dinamización rural debe proceder de la intensificación de las relaciones intersectoriales entre la agricultura y una industria agroalimentaria de fuerte implantación local y regional, que haga a los agricultores y a las industrias menos dependientes de la PAC y más conectadas al mercado y a la gran distribución. 

Su aplicación al Canal de Navarra, con un consumo anual previsto de 340 hm3, permitirá regar 53.125 has con una dotación de 6.400 m3/ha, cifra un 40% inferior a la media de lo que consumen los regadíos tradicionales de Navarra.