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El ajedrez de Félix Taberna

He leído el artículo del Sr. Taberna sobre los ciclos políticos, y no me resisto a entrar en polémica con él, aunque no sé muy bien por donde empezar ante tanta demagogia e inconsistencia. Allá va.Cuando predice el final de un ciclo político, el de UPN, por el hecho de su permanencia en el poder durante mucho tiempo, me temo que exterioriza un fuerte deseo más que una realidad. Los ciclos políticos no están marcados esencialmente por la temporalidad. Para que se produzca un cambio de ciclo se requiere conjugar varias circunstancias, una: que existan, bajo el mismo marco jurídico, igualdad y libertad políticas para poderse presentar como alternativa al poder constituido, y dos: tener más votos, -solo o acompañado- que los adversarios políticos. Conjugar estos elementos le permite, con toda legitimidad hoy a UPN y gracias al apoyo mayoritario de los electores navarros, tener responsabilidades institucionales en el gobierno y en multitud de ayuntamientos y pensar en seguir teniéndolas -como a usted y a su grupo en la oposición- si llega el caso. >

Si la temporalidad fuera un parámetro de caducidad personal o colectivo de la actividad política ni Konrad Adenauer hubiera llegado a ser quien fue, ni su admirado Fidel Castro ostentaría el título de sátrapa más longevo del planeta, ni el PNV – ese partido tan poco conservador y nada identitario- llevaría más de 25 años gobernando con mano de hierro la Comunidad Autónoma Vasca. Por cierto, si mi memoria no me falla uno de los líderes de IU-EB sigue siendo miembro activísimo de ese gobierno tan abierto,«ecopacífico» y «alterglobalizador». Cuándo dice, sr. Taberna que el ciclo de la derecha se ha acabado en España ¿incluye también a sus socios del PNV?. ¡A qué no!.

Especialmente desafortunada e injusta me parece su afirmación de que el presidente Sanz se esté refugiando en el turismo oficial para no hacer su trabajo. Criticar que las instituciones navarras, con el presidente a la cabeza, hagan labor comercial por el mundo buscando alternativas de mercado, diversificar la economía y, por ende crear empleo, para seguir siendo la comunidad con la tasa menor de desempleo de España, se compadece muy mal con la crítica que normalmente ustedes mismos formulan por el excesivo navarrismo de UPN. Usted al menos no es coherente. Díganos en que perjudica a Navarra esa prospección comercial internacional que, por otra parte, está obligado a hacer cualquier Presidente autonómico. ¿O es que usted por el hecho de asistir a cursos de verano o a foros internacionales, en Brasil, India o Cuba descuida las obligaciones propias de sus cargos?. ¡A que no!.

Le diré Sr. Taberna que los cambios y las alternancias en política más allá de los tiempos, las actitudes y las componendas electorales circunstanciales, requieren sobre todo nuevas ideas y ¡fíjese bien! mejores ideas. Y esas mejores iniciativas e ideas, créame, no resultan más brillantes por el hecho de estar o no en la oposición, aunque se lleve mucho tiempo disfrutando o padeciendo en ella. Las buenas ideas, al menos en UPN, surgen del trabajo diario, del conocimiento profesional, de la experiencia compartida, de los valores personales y colectivos que cada cual aporta en esta partida, y desde luego, de la conjunción de muchos esfuerzos. Es el ciudadano quien valora cada cuatro años los compromisos, el trabajo y las ideas y luego libremente decide dar la confianza a unos y a otros. Y hasta ahora da su confianza mayoritaria a UPN. ¿O es que el sr. Madrazo ha dejado de tener buenas ideas por el hecho de ejercer el poder?. ¡A que no! Pues nosotros tampoco.

Dejo para el final la reflexión que hace sobre lo que los ciudadanos quieren políticamente para Navarra, y que según usted es «otra cosa». Comparto con usted el que muchas veces es difícil ver la viga en el ojo propio pero si por «otra cosa» en política entiende los ejemplos que proporcionan a la ciudadanía tanto el comportamiento público como algunas de las iniciativas de sus lugartenientes locales, vamos apañados. Corríjame si me equivoco: ¿era el alcalde de Orcoyen el que públicamente reconocía, que obraba irregularmente, y por tanto a sabiendas, en la gestión del urbanismo de su pueblo?; ¿no iba a ser denunciado ante el fiscal – por sus socios de gobierno- algún miembro de IU por su gestión en el Ayuntamiento de Barañáin? o mejor ¿es o no «su» concejal en Corella el que se niega a hacer lo mismo que en su día exigía a otros con las facturas del teléfono?¿Ha dicho o hecho usted públicamente algo para corregir, o explicar de forma creíble o convincente estas actuaciones? ¡A que no!.

Por último, y por ahora, Sr. Taberna no quiera jugar al ajedrez con más y mejores piezas que los demás. Cambie de juego o acepte que en este juego debemos jugar todos con las mismas piezas. (Cosa que le diré no siempre pasa). Cosa distinta es cómo las movamos unos y otros una vez empezada la partida y su resultado final, en el que mucho tendrán que decir los navarros a cuyo servicio ambos nos debemos, unos en el gobierno -nosotros- y otros en la oposición -ustedes-.